12 de septiembre de 2025 a las 17:50
Abuelita y nieta necesitan tu sangre tras explosión
La valentía de Alicia, la abuela que desafió un infierno de llamas para rescatar a su nieta tras la explosión de la pipa en el puente de La Concordia, ha conmovido a todo México. Su heroísmo, digno de las más grandes epopeyas, nos recuerda la fuerza inconmensurable del amor familiar. Arriesgando su propia vida, Alicia se adentró en el caos y el fuego para salvar a su pequeña, demostrando una valentía que nos deja sin aliento. Hoy, mientras Alicia lucha por su vida en el hospital Magdalena Salinas, su historia se convierte en un símbolo de esperanza y resistencia.
Su hermana, Sandra Barajas, con la voz quebrada pero firme, nos ha relatado los angustiantes momentos que han vivido desde la madrugada del trágico accidente. Con la entereza que caracteriza a quienes enfrentan la adversidad, Sandra nos ha compartido la última información sobre el estado de salud de Alicia y su sobrina. "La vimos a las 12:30 de la madrugada", nos cuenta, "y hemos estado en constante comunicación con el personal médico. Su pronóstico es grave, pero sigue con vida, sigue luchando". Cada palabra de Sandra es un testimonio de la fe y la esperanza que mantienen viva a la familia.
La pequeña, internada en el Hospital Siglo XXI, se recupera de una cirugía plástica en sus extremidades. Las quemaduras de tercer grado que sufrió son un cruel recordatorio de la magnitud de la tragedia. Sin embargo, la noticia de su estabilidad, aunque aún en terapia intensiva, nos llena de un cauto optimismo. Cada pequeño avance en su recuperación es una victoria, un paso más hacia la sanación.
En medio del dolor y la incertidumbre, la familia Barajas se enfrenta a otra batalla: la lucha contra el oportunismo y la desinformación. Con la indignación que provoca la insensibilidad humana, Sandra ha denunciado la proliferación de estafas que utilizan el nombre de su hermana para lucrar con el dolor ajeno. "No estamos pidiendo dinero", ha declarado con firmeza. "Mucha gente está lucrando con la situación de mi hermana, aprovechándose de la solidaridad de la gente". Su llamado es un grito de alerta para que la sociedad no se deje engañar y canalice su ayuda a través de las vías oficiales, en caso de que la familia decida abrir alguna.
Hasta el momento, la aseguradora no ha contactado a la familia, ni se ha pronunciado sobre la reparación del daño. La incertidumbre sobre el futuro se suma a la angustia del presente. Sin embargo, la familia Barajas, con la fuerza que les da el amor y la solidaridad, se mantiene unida, enfrentando cada obstáculo con valentía y dignidad. Su historia es un llamado a la reflexión, una invitación a la empatía y a la responsabilidad social. Es un recordatorio de que en momentos de tragedia, la unidad y la solidaridad son nuestras armas más poderosas. Mientras Alicia y su nieta libran su batalla por la vida, nosotros, como sociedad, tenemos la responsabilidad de protegerlas de la insensibilidad y el oportunismo. Tenemos la obligación de honrar su valentía con nuestro apoyo y respeto.
Si desea ayudar a la familia Barajas, por el momento la familia solicita donadores de sangre. Estaremos atentos a cualquier información oficial que la familia proporcione sobre cómo canalizar la ayuda de manera segura y efectiva. Mantengámonos unidos en la esperanza y la solidaridad.
Fuente: El Heraldo de México