23 de junio de 2025 a las 12:55
Hacia un futuro igualitario
La histórica llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia ha impulsado a México a la vanguardia en la lucha por la igualdad de género, según revela el reciente Índice Global de Brecha de Género 2025 del Foro Económico Mundial. Este ascenso de 10 posiciones, colocándonos en el puesto 23 de 145 economías evaluadas, no es una simple anécdota, sino un testimonio del impacto tangible que el liderazgo femenino puede tener en la transformación de una nación. El informe destaca el cierre significativo de la brecha política de género en México, un logro que resuena con la creciente ola de empoderamiento femenino que se extiende por todo el mundo.
Este avance no solo celebra la representatividad en los más altos cargos, sino que también allana el camino para futuras generaciones de mujeres líderes. Imaginen el efecto inspirador que la figura de Sheinbaum tendrá en niñas y jóvenes que ahora ven la presidencia no como un espacio reservado, sino como una posibilidad real dentro de su alcance. Este efecto dominó se traducirá en una mayor participación femenina en todos los ámbitos de la sociedad, desde la ciencia y la tecnología hasta los negocios y la política.
El contexto regional también es alentador. México se ubica en el quinto lugar en América Latina y el Caribe, una región que se consolida como pionera en el liderazgo político femenino. Con 15 economías que han tenido jefas de Estado en los últimos 50 años, la región demuestra un compromiso tangible con la igualdad de oportunidades. Este liderazgo regional no solo impulsa el progreso interno, sino que también sirve como ejemplo para otras regiones del mundo, demostrando que la inclusión de las mujeres en la política no es solo una cuestión de justicia, sino también una estrategia para el desarrollo sostenible.
Sin embargo, aunque celebramos estos avances, es crucial reconocer que la lucha por la igualdad de género no termina aquí. El informe del WEF también nos recuerda los desafíos que persisten, como la brecha salarial, la violencia de género y la subrepresentación femenina en ciertos sectores. La presidencia de Sheinbaum representa una oportunidad única para abordar estas problemáticas con políticas públicas efectivas y un enfoque integral que involucre a todos los actores de la sociedad.
La paridad en la representación parlamentaria, otro logro destacado por el informe, es un paso importante hacia una democracia más inclusiva y representativa. Sin embargo, la verdadera igualdad se alcanza cuando la participación femenina trasciende los números y se traduce en una voz activa en la toma de decisiones. Es fundamental que las mujeres ocupen espacios de poder no solo en cantidad, sino también en calidad, con la capacidad de influir en las políticas que afectan sus vidas y las de sus comunidades.
El futuro de México se vislumbra prometedor. Con el liderazgo de Sheinbaum y el impulso de una sociedad cada vez más consciente de la importancia de la igualdad de género, el país se encuentra en una posición privilegiada para cerrar las brechas que aún persisten. Este no es solo un triunfo para las mujeres, sino un triunfo para toda la nación, ya que una sociedad más igualitaria es una sociedad más justa, próspera y sostenible. El camino hacia la plena igualdad aún es largo, pero con la determinación y el compromiso de todos, podemos construir un futuro donde las oportunidades sean iguales para todos, sin importar su género.
Fuente: El Heraldo de México