23 de junio de 2025 a las 12:30
Dermatitis atópica: ¿Te cuesta el 40% de tus ingresos?
El picor insoportable, la piel enrojecida e inflamada, las noches sin dormir… la dermatitis atópica (DA) es mucho más que una simple afección cutánea. Se convierte en una sombra que acompaña al paciente día y noche, impactando no solo su bienestar físico, sino también su salud emocional, social e incluso financiera. Imagine destinar hasta el 40% de sus ingresos mensuales solo para aliviar los síntomas. Esta es la realidad que enfrentan millones de mexicanos, según un revelador estudio realizado por la Fundación IDEA, Fundación IMSS y Fundación Mexicana para la Dermatología.
La investigación "Dermatitis Atópica: más allá de la piel", arroja luz sobre la carga económica que representa esta enfermedad para quienes la padecen. Más de 650 personas a lo largo del país compartieron sus experiencias, pintando un panorama preocupante. El gasto en tratamientos, que incluye desde cremas y medicamentos hasta consultas especializadas, se convierte en un peso significativo en la economía familiar. No es solo el costo directo de los productos, sino también el tiempo invertido en la búsqueda de soluciones, las visitas médicas y los traslados. Un tiempo que se resta a la vida laboral, social y personal.
El estudio revela que un 43% de las personas con DA y un 39% de sus cuidadores enfrentan dificultades para trabajar o estudiar. El dolor, la picazón y la necesidad constante de cuidados dificultan la concentración y el rendimiento, limitando las oportunidades educativas y laborales. Esto a su vez perpetúa un ciclo de dificultades económicas, haciendo aún más difícil costear los tratamientos necesarios.
La dermatitis atópica no discrimina edades. Si bien suele manifestarse en la infancia, puede persistir hasta la edad adulta, convirtiéndose en una compañera indeseada a lo largo de la vida. La Dra. Mirna Toledo, especialista en dermatología pediátrica, enfatiza la importancia de un enfoque multidisciplinario para abordar la enfermedad. No se trata solo de aliviar los síntomas cutáneos, sino también de atender el impacto emocional y social que genera la DA. La frustración, la baja autoestima y el aislamiento social son consecuencias comunes que requieren la atención de profesionales de la salud mental.
El estudio también destaca la prevalencia de comorbilidades asociadas a la DA. Un alarmante 72% de los pacientes presenta otras afecciones, como asma, rinitis alérgica o conjuntivitis, lo que complica aún más el panorama y aumenta los costos del tratamiento. Estas comorbilidades no solo impactan la salud física, sino que también contribuyen al deterioro de la calidad de vida del paciente.
Jessica Beitman, asociada de la Fundación IDEA, señala que la investigación busca transformar la atención que reciben los pacientes con DA. Es fundamental que el sistema de salud reconozca la carga multidimensional de esta enfermedad y ofrezca un abordaje integral que contemple no solo el tratamiento de los síntomas cutáneos, sino también el apoyo psicológico, la orientación social y la accesibilidad a tratamientos efectivos. Solo así se podrá romper el ciclo de sufrimiento y mejorar la calidad de vida de millones de personas que conviven con la dermatitis atópica. La DA no es solo "piel seca", es una condición compleja que exige una respuesta igualmente compleja y comprometida por parte del sistema de salud y la sociedad en general.
Fuente: El Heraldo de México