23 de junio de 2025 a las 10:50
Alerta: Lluvias torrenciales a nivel nacional
Las intensas lluvias que azotan al país, consecuencia de la onda tropical número 5 y los canales de baja presión, han dejado un panorama desolador en diversas regiones, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y la resiliencia de las comunidades afectadas. El Valle de México no ha sido la excepción, experimentando precipitaciones torrenciales que han desbordado ríos y causado estragos en la infraestructura urbana. En el Estado de México, la furia del Río Verde, principal desfogue de la presa Los Cuartos, se desató sobre la comunidad Nueva San Rafael, dejando a su paso una estela de daños que aún se están cuantificando. La imagen de las aguas desbordadas inundando calles y viviendas, arrastrando vehículos y dejando a familias enteras con el agua al cuello, es un testimonio crudo de la fuerza de la naturaleza.
El alcalde Isaac Montoya, en un recorrido por la zona afectada, ha informado sobre el despliegue de personal de Servicios Públicos, Protección Civil y Seguridad Ciudadana para atender la emergencia. La lluvia atípica de 50 milímetros, combinada con la acumulación de residuos que obstruían el cauce del Río Verde, creó una combinación fatal que provocó el desbordamiento a la altura del puente vehicular de Altamira. La oportuna intervención de la Conagua, retirando un tapón de basura en una toma de la presa Los Cuartos, permitió controlar el flujo del agua y evitar una tragedia mayor. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: Nueva San Rafael se convirtió en un escenario de desolación, con el agua alcanzando hasta 30 centímetros de altura en algunas zonas, afectando entre 50 y 55 viviendas y dañando 12 vehículos.
La situación no es menos preocupante en otras regiones del país. En Zacatecas, la capital del estado se vio bajo el agua tras las intensas precipitaciones. Calles céntricas, incluyendo la histórica calle Hidalgo, quedaron inundadas, interrumpiendo el tránsito y afectando la actividad comercial en una zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. En Veracruz, la activación del Plan Tajín, con el despliegue de más de 320 elementos, es una muestra de la magnitud de la emergencia. Los ríos de lodo que se formaron en las calles de Emiliano Zapata, arrastrando vehículos y dejando viviendas anegadas, son imágenes impactantes que reflejan la vulnerabilidad de las comunidades ante estos fenómenos meteorológicos.
La situación en San Luis Potosí es igualmente dramática. Decenas de familias en Tamazunchale y cientos de personas en Tanquian se vieron obligadas a abandonar sus hogares ante el inminente peligro. La evacuación, aunque necesaria, deja a su paso la incertidumbre y la angustia de perderlo todo. En Chihuahua, la alerta emitida ante el pronóstico de lluvias intensas, con acumulados superiores a los 50 milímetros, mantiene en vilo a la población, especialmente en la Sierra Tarahumara y regiones aledañas, zonas de difícil acceso donde la ayuda puede tardar en llegar.
Estas lluvias torrenciales no solo ponen en evidencia la fuerza de la naturaleza, sino también la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y mitigación de riesgos. La limpieza de cauces, la construcción de infraestructura adecuada para el manejo de aguas pluviales y la concientización ciudadana sobre la importancia de no arrojar basura en las calles son acciones fundamentales para evitar futuras tragedias. La solidaridad y la coordinación entre autoridades y comunidades afectadas son cruciales en estos momentos de crisis. La reconstrucción de las zonas devastadas será un largo proceso que requerirá el esfuerzo conjunto de todos.
Fuente: El Heraldo de México