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23 de junio de 2025 a las 00:20
Escapa de un Auto Inundado: Guía Paso a Paso
La furia de la naturaleza nos ha recordado su poder en las últimas semanas. Las inundaciones, un enemigo silencioso que se intensifica con cada temporada de lluvias, han transformado nuestras calles en ríos caudalosos, atrapando vehículos y poniendo en riesgo la vida de familias enteras. Estas escenas, que parecen sacadas de una película de desastres, son una llamada de atención para tomar conciencia y prepararnos ante la inminente amenaza de las inundaciones. No se trata de ser alarmistas, sino realistas. La temporada de lluvias apenas comienza y las autoridades ya advierten sobre la posibilidad de eventos aún más extremos. Por ello, es crucial saber cómo reaccionar ante una emergencia de este tipo, especialmente si nos encontramos atrapados en un vehículo inundado.
La situación, aunque poco frecuente, puede ser mortal si no se actúa con rapidez y claridad. Expertos en rescate y seguridad vial coinciden en que la prevención es la mejor arma. "Nunca manejes por una calzada inundada, y punto", sentencia Michael Berna, instructor de Rescue 3 International, en una entrevista para The New York Times. Muchos conductores subestiman la fuerza del agua, pensando que podrán cruzar sin problemas, pero la realidad es que una corriente, incluso de poca profundidad, puede arrastrar un vehículo con sorprendente facilidad. En México, donde las lluvias torrenciales pueden convertir las calles en trampas mortales en cuestión de minutos, esta advertencia cobra una relevancia aún mayor. La campaña "Date la vuelta, no te ahogues", impulsada en Estados Unidos durante casi dos décadas, es un recordatorio universal de la importancia de evitar las carreteras inundadas.
Craig Gerrard, de Raven Rescue en Columbia Británica, añade otro factor a la ecuación: la falsa sensación de seguridad que proporciona el vehículo. Muchas personas se arriesgan a cruzar zonas inundadas pensando que estarán protegidas dentro de su auto, pero esta decisión puede tener consecuencias fatales. Planificar rutas alternativas, especialmente en zonas propensas a inundaciones como la Ciudad de México, y priorizar terrenos más elevados, puede marcar la diferencia entre la seguridad y el peligro.
Si, a pesar de las precauciones, nos vemos atrapados en un vehículo inundado, el tiempo se convierte en nuestro peor enemigo. El profesor Gordon Giesbrecht, experto en ahogamientos y respuestas humanas en entornos extremos, de la Universidad de Manitoba, recomienda actuar con la mayor celeridad posible: "Si el coche se para en el agua, sal y súbete al tejado". Un vehículo arrastrado por la corriente puede volcarse, haciendo prácticamente imposible escapar. Giesbrecht, también entrevistado por The New York Times, destaca la importancia del acrónimo SWOC (Seatbelts, Windows, Out, Children first – Cinturón, Ventanas, Afuera, Niños primero). Este protocolo prioriza acciones rápidas y efectivas: desabrocharse el cinturón, bajar las ventanas, salir del vehículo y, si hay niños, sacarlos primero.
Intentar abrir las puertas es inútil debido a la presión del agua, y esperar a que el auto se llene para “igualar la presión” es un mito peligroso que puede costar la vida. La herramienta más eficaz para escapar, según Giesbrecht, es "tu dedo para pulsar el botón de la ventana eléctrica", pero hay que actuar con rapidez. Si las ventanas eléctricas no funcionan, un martillo rompeventanas puede ser útil, aunque en momentos de pánico puede ser difícil encontrarlo o utilizarlo correctamente. Los métodos improvisados, como usar un reposacabezas, suelen ser ineficaces.
En países como Australia y Nueva Zelanda, los fabricantes de automóviles están implementando sistemas que facilitan la supervivencia en inundaciones, como puertas que se abren sin batería y ventanas operativas durante varios minutos. Lamentablemente, en México y Estados Unidos aún no existen regulaciones similares.
La práctica del protocolo SWOC, especialmente con niños, es fundamental para familiarizarse con los pasos a seguir. Este ejercicio puede convertirse en un juego para los más pequeños, pero debe explicarse con calma para evitar traumas. Sin embargo, la mejor estrategia sigue siendo la prevención. Conocer rutas seguras, evitar zonas inundadas y estar atentos a los pronósticos meteorológicos son las claves para evitar situaciones de riesgo. En un país como México, donde las lluvias son un desafío constante para los conductores, la preparación y la prudencia pueden salvar vidas.
Fuente: El Heraldo de México