21 de junio de 2025 a las 19:10
Enfrentamiento armado en Zitácuaro: decomisan arsenal
La tranquilidad de Loma Larga, en Zitácuaro, Michoacán, se vio fracturada por un operativo conjunto que destapó una cloaca de violencia y crimen organizado. Las fuerzas del orden, representadas por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía General del Estado (FGE), irrumpieron en un predio que servía como guarida de un grupo delincuencial. El arsenal encontrado es escalofriante: cinco fusiles, cuatro granadas, un aditamento lanzagranadas, 525 cartuchos y cargadores, además de diez vehículos, uno de ellos blindado. Como si fuera poco, también se incautó un kilogramo de cocaína y tres kilogramos de marihuana. Este hallazgo no es un hecho aislado, sino la punta del iceberg de una ola de violencia que ha azotado la región.
El operativo, llevado a cabo el pasado jueves, desencadenó una respuesta violenta por parte del grupo criminal. Detonaciones de arma de fuego, bloqueos carreteros, quema de vehículos e incluso el incendio de una tienda de autoservicio sembraron el terror entre la población. La escena parecía sacada de una película de guerra, con la diferencia de que esta vez, la batalla se libraba en las calles de una comunidad michoacana. Seis chalecos balísticos con insignias de un grupo delincuencial y equipo táctico completaban el escenario, confirmando la presencia de un grupo organizado y fuertemente armado.
Las investigaciones apuntan a William Edwin Rivera Padilla, alias "El Barbas", lugarteniente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), como el líder de esta célula criminal. "El Barbas" es señalado como el autor intelectual de los ataques contra civiles y establecimientos que cobraron la vida de un niño de tan solo cinco años y dejaron heridos a sus dos hermanos y a su madre. La crueldad de estos actos ha conmocionado a la sociedad, que exige justicia y un alto a la impunidad.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha asegurado que los responsables de estos actos atroces están identificados y confía en su pronta captura. Ha reiterado que este grupo criminal ya ha atentado contra la población civil en otras ocasiones, calificando sus acciones como una "aberración". Sin embargo, las palabras de aliento del gobernador contrastan con la desesperación del alcalde de Zitácuaro, Antonio Ixtláhuac Orihuela, quien admitió sentirse "rebasado" por la situación. En una muestra de la gravedad del problema, Ixtláhuac Orihuela ha solicitado al gobierno federal que tome las riendas de la seguridad en el municipio, reconociendo la incapacidad de las autoridades locales para contener la violencia. También ha pedido refuerzos al gobernador, una súplica que refleja la urgencia de la situación y la necesidad de una respuesta contundente por parte de las autoridades.
La situación en Zitácuaro es un reflejo de la compleja problemática de seguridad que aqueja a Michoacán y a otras regiones del país. La presencia de grupos del crimen organizado, la violencia desatada y la sensación de impunidad generan un clima de miedo e incertidumbre entre la población. El operativo en Loma Larga, si bien exitoso en el decomiso de armas y drogas, también ha puesto en evidencia la capacidad de respuesta de estos grupos criminales y la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad para garantizar la paz y la tranquilidad de los ciudadanos. ¿Será suficiente la intervención del gobierno federal para devolver la calma a Zitácuaro? ¿Podrá la justicia alcanzar a "El Barbas" y a sus cómplices? El futuro de esta comunidad michoacana pende de un hilo, mientras la sociedad espera respuestas y acciones concretas que pongan fin a la violencia.
Fuente: El Heraldo de México