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20 de junio de 2025 a las 07:45

Tragedia en Pochutla: Hombre muere electrocutado

La tragedia ha golpeado a la Costa de Oaxaca tras el paso del huracán Erick. Un hombre, con la noble intención de ayudar en las labores de reconstrucción en San Pedro Pochutla, perdió la vida electrocutado al intentar retirar cables de alta tensión. Este lamentable suceso nos recuerda la fuerza devastadora de la naturaleza y los riesgos que persisten incluso después de que la tormenta haya pasado. Cruzando un arroyo, en un acto que pretendía ser de servicio a su comunidad, este héroe anónimo encontró un final inesperado y doloroso. Su sacrificio subraya la importancia de la precaución y la necesidad de contar con personal especializado para manejar las peligrosas secuelas de un huracán.

El Secretario de Gobierno, Jesús Romero, confirmó la noticia con pesar, al tiempo que reiteró el compromiso inquebrantable del gobierno estatal y federal con los oaxaqueños. La ayuda, aseguró, no se detendrá. Desde Puerto Escondido hasta Huatulco, pasando por Villa de Tututepec y llegando a los límites con Guerrero, cerca de Punta Maldonado, la huella de Erick es palpable. Las afectaciones son numerosas y diversas, un mosaico de destrucción que retrata la furia del huracán.

En la zona afromexicana, la situación es particularmente preocupante. Las viviendas, muchas construidas con techos de lámina, han sufrido graves daños, dejando a familias enteras a la intemperie. Instituciones educativas, espacios públicos esenciales para la comunidad, también han sido golpeados, interrumpiendo el ritmo de la vida cotidiana. A esto se suman las afectaciones a los sistemas de agua potable y electricidad, y el deterioro de caminos internos que dificultan el acceso a las comunidades y la llegada de la ayuda. El panorama es complejo y requiere de un esfuerzo coordinado para la reconstrucción.

El Istmo de Tehuantepec tampoco ha escapado a la furia de Erick. Los remanentes del huracán han provocado inundaciones, especialmente en Juchitán de Zaragoza, agravando aún más la situación en una región ya de por sí vulnerable. Ante este panorama desolador, el gobierno de Oaxaca, en conjunto con el gobierno federal y las fuerzas armadas, ha puesto en marcha un plan de acción con tres ejes principales: primero, la apertura de caminos primarios y secundarios para facilitar el acceso de la ayuda humanitaria, una tarea titánica que implica remover escombros y reparar las vías de comunicación dañadas.

En segundo lugar, se trabaja arduamente para restablecer la conectividad eléctrica, un elemento crucial para el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua potable, así como para la reactivación de las líneas telefónicas e internet, servicios indispensables para la comunicación y la coordinación de las labores de rescate y reconstrucción. Finalmente, se está llevando a cabo una minuciosa cuantificación de los daños en las escuelas, con el objetivo de que los niños y jóvenes puedan regresar a clases lo antes posible. La educación, pilar fundamental para el futuro de Oaxaca, no puede esperar.

La recuperación será un proceso largo y arduo, pero con la solidaridad de todos los mexicanos y el apoyo decidido de las autoridades, Oaxaca se levantará de nuevo. La fuerza de su gente, su resiliencia ante la adversidad, son la mejor garantía de que la vida volverá a florecer en esta tierra herida.

Fuente: El Heraldo de México