20 de junio de 2025 a las 09:30
Recaudación aduanera: ¿hasta dónde llegará?
El comercio internacional, ese gigante que mueve el mundo y representa el 83% del PIB de México, ha experimentado una transformación radical en los últimos años. La digitalización, el auge del comercio electrónico y la globalización han creado nuevas oportunidades, pero también nuevos desafíos, especialmente en el ámbito aduanero. Las aduanas, guardianas de nuestras fronteras y garantes de la recaudación fiscal, se enfrentan a un escenario cada vez más complejo, donde la eficiencia y la modernización son cruciales.
En México, la Agencia Nacional de Aduanas (ANAM), bajo la dirección de Rafael Marín Mollinedo, ha implementado una estrategia visionaria que está dando frutos. Los ingresos aduaneros han alcanzado cifras récord, superando los 593 mil millones de pesos entre enero y mayo de 2025. Este logro, un impresionante aumento del 28.5% respecto al año anterior, demuestra que es posible recaudar más sin aumentar la carga fiscal. La clave está en la optimización de los procesos, la digitalización del despacho aduanero, la profesionalización del personal y el uso inteligente de la información fiscal.
Sin embargo, persiste un reto fundamental: el régimen de minimis. Diseñado originalmente para agilizar el comercio de bajo valor, este mecanismo se ha convertido en una puerta abierta para la evasión fiscal, la subvaluación de mercancías e incluso la entrada de productos ilegales o peligrosos. La falta de regulación y control en torno al minimis representa una amenaza no solo para la recaudación, sino también para la seguridad nacional, la salud pública y la economía formal.
El volumen de paquetes que ingresan al país bajo este régimen es abrumador. Si bien en México no existen cifras oficiales tan detalladas como en Estados Unidos o la Unión Europea, las estimaciones apuntan a un flujo constante de millones de paquetes al año. Mientras Estados Unidos procesa cerca de 4 millones de paquetes diarios bajo su régimen de minimis (Section 321) y la Unión Europea maneja una cifra aún mayor, alrededor de 12 millones diarios, en México se estima que se entregan diariamente unos 400 mil paquetes, lo que anualmente sumaría unos 146 millones. Si bien esta cifra está correlacionada con el comercio electrónico, aún falta una estimación precisa de cuántos de estos paquetes ingresan bajo la exención de minimis y qué proporción paga impuestos. La falta de trazabilidad y control documental riguroso dificulta la tarea de las autoridades y abre la puerta a prácticas ilícitas.
La experiencia internacional nos ofrece valiosas lecciones. Países como Canadá, Alemania y Corea del Sur han implementado medidas para fortalecer el control sobre el minimis, ya sea reduciendo los umbrales de exención o endureciendo los requisitos de documentación. México debe seguir este camino y establecer una regulación robusta que garantice la equidad tributaria, la trazabilidad de las mercancías y la seguridad comercial. La ANAM ha dado un paso importante al enfocarse en el control del minimis, recuperando más de 9 mil millones de pesos en los primeros meses del año. Este es un claro indicativo de que una regulación efectiva puede generar resultados significativos.
El futuro del comercio exterior depende de nuestra capacidad para adaptarnos a los cambios y enfrentar los desafíos con innovación y determinación. La modernización aduanera, el control efectivo del régimen de minimis y la colaboración internacional son piezas clave para construir un sistema de comercio justo, seguro y eficiente. Es imperativo que México siga avanzando en esta dirección, consolidando su posición como un actor clave en el escenario global.
Fuente: El Heraldo de México