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20 de junio de 2025 a las 04:15
Impacto de Érick: Oaxaca y Chiapas informan
La furia de Érick, aunque breve en su categoría máxima, ha dejado una profunda huella en el sur de México. El contraste entre la potencia inicial del huracán categoría 4 y su rápida degradación a tormenta tropical no aminora la gravedad de los daños, especialmente en Oaxaca. Imaginen la angustia de las familias afromexicanas en la costa, entre Puerto Escondido y Punta Maldonado, viendo cómo el viento arrancaba los techos de sus hogares, escuchando el crujir de las estructuras y la implacable lluvia golpeando lo que quedaba en pie. Escuelas, plazas, los lugares de encuentro, convertidos en un paisaje desolador. La falta de agua potable y electricidad agudiza la precariedad, mientras que los caminos, ahora intransitables, aíslan a comunidades enteras, dejándolas a merced de la incertidumbre.
Más allá del litoral, la Sierra Norte, con sus verdes y frondosas laderas, se vio sometida al implacable diluvio. Juchitán, bajo el agua, es un reflejo de la vulnerabilidad de la región ante la fuerza de la naturaleza. La respuesta del gobierno oaxaqueño, liderado por Salomón Jara, ha sido inmediata, recorriendo las zonas afectadas, palpando la necesidad, comprometiéndose con la reconstrucción. Zapotalito y Pinotepa Nacional, dos nombres que ahora simbolizan la resiliencia de un pueblo que se levanta una y otra vez. La colaboración con el Gobierno Federal y las Fuerzas Armadas es crucial en estos momentos, una sinergia vital para abrir caminos, restablecer servicios básicos y, sobre todo, llevar esperanza a quienes lo han perdido todo.
La tragedia, lamentablemente, ha cobrado una víctima. Un héroe anónimo en San Pedro Pochutla, electrocutado mientras intentaba ayudar a su comunidad. Su sacrificio nos recuerda el valor de la solidaridad y la importancia de tomar precauciones en situaciones de emergencia. La ayuda, como ha destacado Jesús Romero López, secretario de Gobierno de Oaxaca, fluye desde todos los niveles, con el apoyo incondicional de Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Gobernación.
Mientras tanto, en Chiapas, las lluvias, aunque constantes y copiosas, han tenido un impacto menor. Mariano González, director de Administración de Emergencias de Protección Civil estatal, describe un panorama de afectaciones controladas: árboles y postes caídos, deslizamientos de tierra en caminos rurales, encharcamientos en viviendas, situaciones que, si bien requieren atención, no han alcanzado la magnitud de lo ocurrido en Oaxaca. La evacuación preventiva en El Parral demuestra la prudencia y la preparación de las autoridades chiapanecas. La coordinación entre los distintos niveles de gobierno, bajo la dirección del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y del secretario de Protección Civil, Mauricio Cordero Rodríguez, es la clave para una respuesta eficaz y oportuna. La vigilancia permanente, la atención constante, son la mejor garantía para la seguridad de la población.
En ambos estados, la naturaleza ha mostrado su poderío. La respuesta, sin embargo, ha sido de unidad, de solidaridad, de trabajo conjunto. La reconstrucción será un camino largo y arduo, pero con el apoyo de todos, México saldrá adelante, una vez más. La lección aprendida es la importancia de la prevención, de la preparación, de la inversión en infraestructuras resilientes y, sobre todo, del valor de la solidaridad humana. Porque en momentos de crisis, es la unión lo que nos hace fuertes.
Fuente: El Heraldo de México