Inicio > Noticias > Astronomía
20 de junio de 2025 a las 15:45
Equinoccio de verano: Recarga tu energía en México
El solsticio de verano, un fenómeno que va más allá de la simple observación astronómica, se convierte en un ritual de renovación y conexión con la energía vital para muchos. No se trata solo de la llegada del verano, sino de una oportunidad para dejar atrás las sombras del pasado y abrirse a un nuevo ciclo de crecimiento personal. Un momento en el que la Tierra, en su danza cósmica, se inclina hacia el sol, regalándonos el día más largo del año en el hemisferio norte y bañándonos en su luz revitalizante.
Este año, el 20 de junio, seremos testigos de este espectáculo celestial. En México, la hora mágica será a las 20:42, un instante perfecto para contemplar la grandeza del universo y conectar con nuestra propia esencia. Y qué mejor escenario para vivir esta experiencia que la majestuosidad de nuestros espacios naturales. Alejados del bullicio de la ciudad, podemos sumergirnos en la tranquilidad de la naturaleza y sentir la energía del sol recargando cada célula de nuestro ser.
México Desconocido nos invita a descubrir algunos lugares privilegiados para presenciar este evento. Zonas arqueológicas como Teotihuacan en el Estado de México, Monte Albán en Oaxaca y Chichén Itzá en Yucatán, nos abren sus puertas para vivir el solsticio de verano de una manera única. Estos sitios, impregnados de historia y misticismo, nos conectan con las culturas ancestrales que veneraban al sol como fuente de vida y prosperidad.
Imaginen estar en la cima de una pirámide, sintiendo la energía del sol en su piel mientras observan cómo este astro rey alcanza su punto más alto en el cielo. Es una experiencia que trasciende lo visual y se convierte en un encuentro profundo con la historia, la naturaleza y nuestra propia espiritualidad.
Estas tres zonas arqueológicas, además de su belleza arquitectónica y su valor histórico, comparten un elemento en común: su ubicación en estados ricos en cultura indígena. Para los pueblos originarios, el solsticio de verano no es solo un fenómeno astronómico, sino un evento sagrado que marca el ritmo de la vida, las cosechas y el sustento. La UNAM, a través de su revista Global, nos recuerda la importancia de estos eventos astronómicos para las comunidades indígenas, quienes han mantenido viva la conexión con la naturaleza y sus ciclos.
Desde los Mexicas en el Estado de México, hasta los Zapotecas en Oaxaca y los Mayas en Yucatán, cada cultura ha desarrollado sus propias tradiciones y rituales para celebrar el solsticio de verano. Es una oportunidad para agradecer por la abundancia de la tierra y pedir por un futuro próspero.
La palabra solsticio, proveniente del latín "solstitium", significa "sol quieto". Y es precisamente esa aparente quietud del sol en su punto más alto la que marca el inicio del verano. National Geographic nos explica que este fenómeno se debe a la inclinación del eje de la Tierra, lo que provoca que diferentes regiones del planeta reciban distintas cantidades de luz solar a lo largo del año. Mientras en el hemisferio norte celebramos el día más largo, en el hemisferio sur se vive el día más corto, un recordatorio de la dualidad y el equilibrio que rigen nuestro planeta.
El solsticio de verano es mucho más que un evento astronómico. Es una invitación a conectar con la naturaleza, a celebrar la vida y a renovar nuestra energía. Ya sea en la cima de una pirámide, en la tranquilidad de un bosque o simplemente desde la ventana de nuestra casa, podemos ser partícipes de este mágico momento y recibir la luz revitalizante del sol.
Fuente: El Heraldo de México