Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

20 de junio de 2025 a las 09:30

Descubriendo el racismo oculto de Canadá

La incansable energía de nuestra Presidenta, cruzando el océano Atlántico y aterrizando directamente en la Mañanera, dispuesta a informar al pueblo con su habitual claridad y coherencia, contrasta profundamente con las acciones del expresidente Trump. Su breve visita, casi una "visita de doctor", seguida de una apresurada partida hacia Israel para lidiar con las fallas del sistema de defensa Cúpula de Hierro, nos deja una imagen de improvisación y reacción tardía. La anécdota de la supuesta invitación a Washington, un "pásale de rapidín" según sus propias palabras, roza lo absurdo y subestima la investidura presidencial.

Mientras tanto, al norte del continente, la demanda de mano de obra latina en Canadá continúa, extendiéndose incluso al emergente mercado del cannabis en las regiones donde su cultivo está regulado. El Dr. Aarón Díaz Mendiburo, investigador del Centro de Investigaciones Sobre América del Norte de la UNAM, nos ilumina sobre esta realidad: “La búsqueda de trabajadores latinos con experiencia y saberes específicos responde a una crisis de mano de obra que Canadá arrastra desde hace décadas, afectando también al sector agrícola. Desde 1966, el gobierno canadiense implementó un programa con los países de la Mancomunidad Británica para reclutar trabajadores, inicialmente solo hombres, para el sector agrícola. México se integró a este programa en 1974, estableciendo un marco legal que, en la práctica, se ve empañado por numerosas dificultades”.

El Dr. Díaz Mendiburo profundiza en la problemática: "Las condiciones de vivienda, con hacinamiento y falta de seguridad, representan una de las mayores preocupaciones para estos trabajadores, no solo mexicanos, sino también de otras nacionalidades. A pesar de los acuerdos en papel, la precariedad sigue siendo una constante para la mayoría de los participantes del programa". Aunque ahora las mujeres pueden inscribirse, la discriminación persiste, y el trasfondo histórico revela una política que, en el pasado, impedía la entrada de mujeres latinas para evitar la formación de familias inmigrantes en Canadá. Un claro ejemplo de racismo institucionalizado.

El Dr. Díaz Mendiburo comparte su experiencia personal: "He sido testigo directo, al igual que amigos y familiares, de la persistencia de un racismo profundamente arraigado en Canadá. En 1990, durante un viaje en autobús desde México hasta Quebec, conocí en Toronto a una familia nicaragüense. Al preguntarles sobre el racismo en Canadá, me respondieron que era más sutil, 'por debajo de la mesa', pero no menos real que en Estados Unidos. Canadá implementa una política migratoria más elitista, seleccionando cuidadosamente a quiénes otorga la ciudadanía. A quienes participan en estos programas de trabajo temporal se les niega la posibilidad de solicitar la residencia permanente y, posteriormente, la ciudadanía. El objetivo es que trabajen y regresen a sus países de origen. Una visión colonial, racista y elitista que perpetúa la desigualdad". Las palabras del Dr. Díaz Mendiburo nos invitan a reflexionar sobre las condiciones de nuestros compatriotas en el extranjero y la necesidad de promover políticas migratorias justas y respetuosas de los derechos humanos. La lucha contra la discriminación y la explotación laboral es un compromiso que debemos asumir como sociedad.

Fuente: El Heraldo de México