20 de junio de 2025 a las 18:35
Decomiso histórico de metanfetamina en BC
La creciente ola de violencia que azota Tijuana, Baja California, ha puesto en alerta máxima a las autoridades. En una contundente demostración de fuerza y coordinación, las instituciones que conforman el Gabinete de Seguridad han asestado un duro golpe al crimen organizado. No se trata de una simple anécdota policial, sino de un operativo meticulosamente planificado y ejecutado que ha resultado en la detención de tres individuos, entre ellos un pez gordo identificado como Marco Antonio “N”, considerado un generador de violencia en la región. Además, se ha logrado la incautación de una cantidad considerable de metanfetamina, droga que alimenta la espiral de violencia y destruye el tejido social.
Imaginen el trabajo de inteligencia previo, las horas de vigilancia, el análisis minucioso de datos, las entrevistas con ciudadanos preocupados por la inseguridad en sus barrios. Todo este esfuerzo, liderado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional (GN) y las autoridades locales, ha culminado con la desarticulación de una pieza clave en el engranaje criminal.
La detención de Marco Antonio "N" no es un hecho aislado. Representa la caída de un individuo que, según las investigaciones, no sólo se dedicaba a la distribución de drogas, sino que también coordinaba homicidios y actividades de vigilancia para su organización. Este personaje, ahora bajo custodia de las autoridades, era un eslabón fundamental en la cadena de violencia que ha mantenido en vilo a la ciudadanía tijuanense.
El operativo, llevado a cabo en la colonia Fraccionamiento Villa del Prado, se desarrolló con la precisión de un reloj suizo. Tras obtener una orden de cateo, los agentes irrumpieron en el inmueble donde se ocultaba el presunto delincuente. En el interior, además de Marco Antonio "N" y una mujer que lo acompañaba, se encontraron armas de fuego, municiones, cocaína, metanfetamina y un vehículo, evidencias que refuerzan las sospechas sobre sus actividades ilícitas.
Pero la historia no termina ahí. En un segundo evento, la pericia de los agentes de seguridad permitió la incautación de 322 kilos de metanfetamina. Imaginen la cantidad de dosis que se han sacado de las calles, las vidas que se han salvado de caer en las garras de la adicción. Esta droga, transportada en una camioneta de color negro, iba a ser distribuida en la ciudad, alimentando el ciclo de violencia y corrupción.
La rápida reacción de las autoridades, que inició con una persecución en la colonia El Refugio y culminó en el estacionamiento de un centro comercial, frustró los planes de los delincuentes. El conductor de la camioneta, al verse acorralado, fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público, junto con la droga incautada.
Estas acciones, más allá de ser simples operativos policiales, representan un mensaje claro y contundente a las organizaciones criminales: el Estado mexicano no cederá en su lucha contra la delincuencia. La coordinación entre las distintas instituciones, la inteligencia y la determinación de los agentes de seguridad son las armas con las que se combate la inseguridad y se construye la paz. El camino es largo y complejo, pero la ciudadanía puede estar segura de que las autoridades están trabajando incansablemente para devolver la tranquilidad a las calles de Tijuana. La lucha contra la delincuencia es una tarea de todos, y la colaboración entre sociedad y gobierno es fundamental para lograr un futuro más seguro y próspero.
Fuente: El Heraldo de México