19 de junio de 2025 a las 09:20
México y EUA: Acuerdo histórico
La noticia de un nuevo acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos ha generado una ola de especulaciones y análisis. Más allá de las declaraciones oficiales, se percibe un cambio de paradigma en la relación comercial entre ambos países. Si bien el T-MEC se presentaba como la piedra angular de la integración norteamericana, este nuevo acuerdo "global", como lo ha denominado la presidenta Sheinbaum, parece apuntar hacia una dinámica bilateral más pragmática, donde la rapidez y la eficacia priman sobre los largos procesos legislativos.
Es innegable que la coyuntura política y económica actual ha influido en este giro. La necesidad de abordar temas cruciales como la migración, la seguridad y el comercio de manera más directa y expedita ha llevado a ambos gobiernos a buscar alternativas a los tratados tradicionales. La figura de Donald Trump, con su estilo característico de negociación, se perfila como un factor clave en este nuevo enfoque. Su búsqueda de acuerdos ágiles y concretos, como el recientemente firmado con el Reino Unido, sienta un precedente para el tipo de relación que Estados Unidos busca con sus socios comerciales.
La pregunta que surge es si este nuevo acuerdo bilateral relegará al T-MEC a un segundo plano o, por el contrario, servirá como catalizador para su modernización. Algunos analistas apuntan a que el T-MEC podría convertirse en un marco general, mientras que los acuerdos bilaterales, como el que se negocia con México, se encargarían de abordar temas específicos con mayor precisión y flexibilidad. Otros, sin embargo, ven en este nuevo acuerdo una estrategia para sortear las complejidades del T-MEC y establecer una relación comercial más a la medida de las necesidades actuales.
El intercambio de concesiones entre ambos países será un elemento crucial en la configuración de este nuevo acuerdo. México busca la reducción de aranceles a sus exportaciones, especialmente en sectores clave como el automotriz, el acero y el aluminio. A cambio, Estados Unidos espera resultados tangibles en la lucha contra la migración ilegal y el tráfico de fentanilo, dos temas que han marcado la agenda bilateral en los últimos años. La capacidad de ambos gobiernos para encontrar un equilibrio entre sus intereses y alcanzar acuerdos concretos determinará el éxito de esta nueva etapa en la relación bilateral.
La agilidad con la que la presidenta Sheinbaum ha abordado este tema, presentándolo como una iniciativa propia, ha generado diversas interpretaciones. Si bien se ha destacado su proactividad en la búsqueda de soluciones para los desafíos que enfrenta el país, también se han planteado interrogantes sobre el grado de influencia de Estados Unidos en la configuración de este nuevo acuerdo. Independientemente del origen de la propuesta, lo cierto es que la negociación se encuentra en marcha y su resultado tendrá un impacto significativo en el futuro de la relación entre México y Estados Unidos. Habrá que estar atentos a los detalles de este nuevo acuerdo "global" y a sus implicaciones para la economía y la política de ambos países. El panorama se presenta complejo y cambiante, y requerirá un análisis profundo para comprender las verdaderas dimensiones de este nuevo capítulo en la relación bilateral. La incertidumbre se mantiene, y solo el tiempo revelará el alcance y las consecuencias de este nuevo acuerdo.
Fuente: El Heraldo de México