19 de junio de 2025 a las 05:35
Manson: ¿Vetado en la FENAPO?
La controversia en torno a la presentación de Marilyn Manson en la Feria Nacional Potosina 2025 ha desatado un debate que trasciende la simple presencia de un artista polémico. Se ha convertido en un verdadero campo de batalla ideológico donde se enfrentan dos visiones fundamentales: la influencia de la Iglesia Católica en la vida pública y el principio de laicidad del Estado. Las declaraciones del Arzobispo Cavazos Arizpe, cargadas de una profunda preocupación moral, reflejan la inquietud de un sector de la sociedad que ve en la figura de Manson una amenaza a los valores tradicionales. La comparación con los narcocorridos, si bien puede parecer forzada para algunos, ilustra la percepción de una doble moral en la que se censura un género musical por su contenido violento, mientras se permite la actuación de un artista considerado por algunos como una apología de la transgresión. El Arzobispo, al hablar de “insinuación del mal” y de la posible influencia negativa en la juventud, apela a un sentido de protección moral que históricamente ha caracterizado el discurso de la Iglesia. No se limita a expresar una opinión personal, sino que se erige como vocero de una comunidad preocupada, citando la inquietud palpable entre los jóvenes.
Por otro lado, la respuesta del Gobernador, tajante y firme, reafirma la separación entre Iglesia y Estado, un principio fundamental en un país con una historia marcada por la influencia del catolicismo. Al invocar el fin de la “Santa Inquisición”, el mandatario no solo rechaza la injerencia de la Iglesia en las decisiones gubernamentales, sino que también subraya la importancia de la libertad de expresión y la tolerancia en una sociedad democrática. Su argumento de que la asistencia al concierto es opcional busca desactivar la polémica, presentándola como una cuestión de libertad individual. Sin embargo, esta postura elude la complejidad del debate, que va más allá de la simple asistencia a un evento.
Lo que se discute aquí es el papel de la moral pública en un Estado laico. ¿Debe el gobierno considerar las implicaciones éticas y morales de los espectáculos que se presentan en eventos públicos? ¿Dónde se traza la línea entre la libertad de expresión y la protección de la juventud? La FENAPO 2025, más allá de ser un evento festivo, se convierte en un escenario donde se confrontan visiones contrapuestas sobre la cultura, la moral y el papel del Estado. Este enfrentamiento no es un hecho aislado, sino un reflejo de las tensiones inherentes a una sociedad en constante transformación, donde la búsqueda de un equilibrio entre la tradición y la modernidad sigue siendo un desafío permanente. El debate, lejos de estar cerrado, apenas comienza, y sus repercusiones se extenderán mucho más allá de la presentación de Marilyn Manson.
Fuente: El Heraldo de México