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19 de junio de 2025 a las 07:05
Los hijos de El Temerario: ¡Igualitos!
El romance entre Gustavo Ángel y Priscila, una historia digna de una balada romántica, ha cautivado al público por más de dos décadas. Desde aquel flechazo en una premiación de música regional mexicana, su amor floreció bajo los reflectores, consolidándose como una de las parejas más estables del mundo del espectáculo. A pesar de las presiones y las exigencias de la vida artística, han construido un hogar lleno de amor y apoyo mutuo, criando a tres hijos que han heredado, no solo su talento, sino también su pasión por el arte.
La decisión de Priscila de retirarse de la música para dedicarse a su familia habla de la fuerza de sus valores y de su compromiso con la crianza de sus hijos. Lejos de los escenarios, ha encontrado una nueva plataforma para compartir su vida: las redes sociales. A través de ellas, nos permite asomarnos a su mundo, lleno de momentos familiares, triunfos y el orgullo de ver crecer a sus hijos. Es en este espacio digital donde Priscila se muestra como una madre amorosa y dedicada, compartiendo anécdotas y fotografías que revelan la estrecha relación que mantiene con Sara, Gustavo Jr. y Alejandro.
El legado musical de Los Temerarios parece continuar en la sangre de sus hijos. Sara, la mayor, ha decidido seguir los pasos de sus padres, emprendiendo su propia carrera musical en Estados Unidos. Con el apoyo incondicional de su familia, se abre camino en la industria, demostrando el talento que corre por sus venas. Sus padres, orgullosos, acompañan cada paso de su trayectoria, celebrando sus logros y brindándole el soporte necesario para alcanzar sus sueños.
Gustavo Jr., con su discreción característica, se mantiene alejado del ojo público, prefiriendo la privacidad de sus redes sociales. Sin embargo, las pocas imágenes que se conocen de él revelan un asombroso parecido con su padre, heredando no solo su físico, sino quizás también su talento musical, un misterio que intriga a sus seguidores.
Por último, el menor de la familia, Alejandro, o Alex como lo llaman cariñosamente, muestra una inclinación hacia la música electrónica. Su pasión por este género se refleja en los videos que comparte en redes sociales, donde se le ve experimentando con consolas y ritmos. Recientemente graduado, se encuentra en la emocionante etapa de decidir su futuro, y aunque aún no se sabe con certeza qué camino profesional seguirá, el apoyo de su familia, especialmente de su madre Priscila, será fundamental en esta nueva etapa de su vida.
La historia de la familia Ángel es un testimonio del poder del amor, la unión familiar y la perseverancia en la búsqueda de los sueños. Desde los escenarios hasta la intimidad del hogar, han construido un legado que trasciende generaciones, inspirando a muchos con su historia de amor y la dedicación a sus hijos. Un ejemplo de que el éxito profesional y la felicidad familiar pueden ir de la mano, creando una melodía de vida llena de armonía y amor.
Fuente: El Heraldo de México