19 de junio de 2025 a las 18:30
Ladrón llora al ser atrapado: "Debo pagar mis cuentas"
La inseguridad ciudadana continúa azotando las calles de Lima, y El Agustino, lamentablemente, no es la excepción. Vecinos de la zona viven con el temor constante de ser víctimas de la delincuencia, un temor que se materializó una vez más con la captura de Juan Carlos Huamaní Flores. Este hombre, con un historial delictivo que lo precede, fue detenido en flagrancia tras robarle la cartera a una joven en plena vía pública. Las imágenes de su captura, difundidas ampliamente, muestran el rostro desencajado de Huamaní Flores, quien entre lágrimas suplicaba clemencia a la policía y a su víctima. "Discúlpeme por favor señorita, no quise hacer eso", repetía una y otra vez, argumentando la necesidad de alimentar a sus cinco hijos y pagar sus deudas. Un llanto que, sin embargo, no conmovió a los agentes del orden, quienes lo reconocieron como un delincuente reincidente, conocido por su modus operandi violento.
La historia de Huamaní Flores no es un caso aislado. Refleja la cruda realidad de muchos distritos de la capital, donde la delincuencia se ha convertido en un problema endémico. El Agustino, en particular, ha sido señalado en repetidas ocasiones por sus altos índices de criminalidad, un hecho que mantiene en vilo a sus residentes. Robos, asaltos y arrebatos son el pan de cada día, forzando a los vecinos a vivir en un estado de alerta permanente. La precariedad económica y la falta de oportunidades son a menudo señaladas como las causas principales de esta problemática, un círculo vicioso que parece no tener fin.
La Policía Nacional del Perú (PNP), a través del Grupo Terna, ha intensificado sus esfuerzos para combatir la delincuencia en la zona. Agentes encubiertos, disfrazados de civiles, patrullan las calles con el objetivo de identificar y capturar a los delincuentes in fraganti. En el caso de Huamaní Flores, la estrategia dio sus frutos. Los agentes, que ya le seguían la pista, lo detuvieron justo en el momento en que cometía el robo. "Cuando roban no tienen ningún reparo. Es capaz de arrastrar a personas, roba a mujeres y personas de edad", declaró un portavoz de la PNP, destacando la peligrosidad de este individuo.
La captura de Huamaní Flores, si bien representa un pequeño triunfo en la lucha contra la delincuencia, deja al descubierto la profunda crisis de seguridad que atraviesa la ciudad. La necesidad de implementar políticas públicas integrales que aborden las causas de la delincuencia, como la pobreza y la falta de educación, se hace cada vez más urgente. Mientras tanto, los vecinos de El Agustino, y de tantos otros distritos de Lima, continúan viviendo con el miedo constante de ser la próxima víctima. La pregunta que queda en el aire es: ¿cuánto tiempo más tendrán que soportar esta situación? ¿Cuándo podrán caminar por las calles sin temor a ser asaltados? La respuesta, lamentablemente, aún parece lejana.
Fuente: El Heraldo de México