19 de junio de 2025 a las 17:15
Impacto eléctrico: Erick descarga su furia en Oaxaca
La furia de Erick se ha desatado sobre las costas del Pacífico mexicano, dejando una estela de destrucción a su paso. El amanecer del jueves pintó un escenario desolador en Oaxaca, donde la fuerza implacable del huracán, con vientos que rugían a 205 km/h, azotó Santiago Pinotepa Nacional a las 5:30 am. La oscuridad de la madrugada se vio interrumpida por el siniestro espectáculo de la naturaleza, con relámpagos que iluminaban fugazmente un cielo encapotado y árboles que se doblaban ante la imponente fuerza del viento. Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, que muestran la intensidad de las descargas eléctricas, son un testimonio estremecedor del poder de Erick.
Las consecuencias no se hicieron esperar. En al menos 55 municipios de Oaxaca, los daños materiales son considerables. Calles inundadas, techos arrancados, postes derribados y el corte del suministro eléctrico son solo algunas de las escenas que se repiten a lo largo de la zona afectada. La vida cotidiana se ha paralizado y la incertidumbre se apodera de los habitantes que ahora enfrentan la ardua tarea de reconstruir lo perdido.
Guerrero, también bajo la amenaza de Erick, se prepara para lo peor. Las lluvias torrenciales, acompañadas de constantes descargas eléctricas, ya han comenzado a azotar la región. La angustia se palpa en el ambiente, mientras la población se refugia en sus hogares, esperando que la furia del huracán se apacigüe. Las impactantes imágenes compartidas en redes sociales, como la fotografía del usuario David Galván de Radio Fórmula, muestran la crudeza del panorama.
La preocupación se extiende a Chiapas, Veracruz y Puebla, donde se prevén lluvias intensas que podrían provocar inundaciones y deslaves. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no escatima en advertencias, haciendo énfasis en los riesgos que representan las crecidas de ríos y arroyos. La zona de prevención, desde Acapulco hasta Puerto Ángel, se mantiene activa y las autoridades hacen un llamado a la población para que atienda las indicaciones de Protección Civil y extreme precauciones.
Ante la adversidad, la solidaridad de los mexicanos se hace presente. Brigadas de rescate se movilizan hacia las zonas afectadas, llevando consigo víveres, agua potable y materiales de primera necesidad para auxiliar a los damnificados. El espíritu de ayuda y colaboración se convierte en un rayo de esperanza en medio de la devastación. Mientras tanto, la incertidumbre persiste, y la pregunta que resuena en la mente de todos es: ¿cuál será la magnitud final de la destrucción que dejará a su paso el huracán Erick? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que es seguro es que la reconstrucción será un largo y arduo proceso.
Fuente: El Heraldo de México