19 de junio de 2025 a las 20:45
CDMX: ¡40 horas y más tiempo libre!
La promesa de una vida mejor: 40 horas y un nuevo horizonte laboral en México
Un cambio sísmico se avecina en el panorama laboral mexicano. La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, una demanda histórica de la clase trabajadora, está a punto de convertirse en realidad, y la Ciudad de México se erige como punta de lanza en esta transformación. Desde el emblemático Museo de la Ciudad, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha dado el pistoletazo de salida a los foros nacionales que sentarán las bases para la implementación de esta reforma, un paso crucial, en sus palabras, para colocar la dignidad humana y el bienestar colectivo en el epicentro del desarrollo económico.
No se trata simplemente de trabajar menos, sino de trabajar mejor. La reducción de la jornada, lejos de ser un freno a la productividad, se presenta como un catalizador para la misma. Así lo avalan los estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que demuestran la correlación entre jornadas laborales más cortas y un incremento en la eficiencia empresarial. Menos horas de trabajo, pero con mayor concentración y un renovado compromiso, se traducen en una disminución de errores, menos accidentes laborales, y una mejora sustancial en la salud física y mental de los trabajadores. Imaginen un México donde el equilibrio entre la vida laboral y personal no sea una utopía, sino una realidad palpable. Un país donde los trabajadores puedan disfrutar de su tiempo libre, cultivar sus aficiones, compartir momentos valiosos con sus familias, y regresar al trabajo con energías renovadas y una mayor motivación. Ese es el futuro que se vislumbra en el horizonte.
El camino hacia las 40 horas semanales se construye con diálogo y consenso. El foro inaugural en la Ciudad de México, encabezado por el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Baruch Bolaños, ha reunido a representantes de todos los sectores: empresarios, trabajadores, académicos, especialistas en derecho laboral. Un crisol de voces que, desde la pluralidad y el respeto, buscan tejer un acuerdo nacional que beneficie a todos. La implementación de esta reforma no será un decreto impuesto desde arriba, sino una construcción colectiva, un pacto social que refleje las necesidades y aspiraciones de todos los mexicanos.
El reto es grande, pero la recompensa lo es aún más. La transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales no está exenta de desafíos. Adaptar los procesos productivos, reestructurar los horarios, y garantizar la competitividad en un mercado globalizado son algunos de los obstáculos que se deberán sortear. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que la reducción de la jornada laboral es una inversión a largo plazo, una apuesta por un futuro más justo, equitativo y próspero. Un futuro donde el trabajo no sea una carga, sino una fuente de realización personal y bienestar colectivo.
La Ciudad de México se ha comprometido a acompañar este proceso con apertura y disposición al diálogo. Los foros que se replicarán en distintos estados de la república serán espacios de encuentro, de intercambio de ideas y experiencias, de construcción de soluciones conjuntas. Es un llamado a la unidad, a la corresponsabilidad, a la creación de un nuevo modelo laboral que coloque al ser humano en el centro, reconociendo su dignidad, valorando su esfuerzo y apostando por su bienestar. El futuro del trabajo en México está en marcha, y la promesa de una vida mejor, a 40 horas de distancia.
Fuente: El Heraldo de México