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19 de junio de 2025 a las 12:25
¡Audi Santa Fe te engaña!
La sombra de la duda se cierne sobre las contrataciones gubernamentales. Un nombre resuena con fuerza en medio de la polémica: Pedro Pidal Gutiérrez, empresario automotriz con un historial manchado por quejas y denuncias ante la Profeco. Mientras consumidores alzan la voz en redes sociales y ante las autoridades, acusando prácticas comerciales desleales, incumplimiento de garantías y presuntos fraudes, Pidal Gutiérrez parece tejer una red de influencias que le permite acceder a jugosos contratos con dependencias federales y estatales. La incongruencia es palpable: un empresario señalado por decenas de afectados, proveedor de vehículos para quienes deberían velar por la justicia y el bienestar ciudadano.
El caso de Audi Center Santa Fe, bajo la razón social Europremium S.A., es particularmente alarmante. Vinculado a proceso en 2021 por presuntos delitos de fraude, robo y abuso de confianza, este negocio se suma a la larga lista de señalamientos contra Pidal Gutiérrez. Testimonios como el de Gianmarco Muzzi, quien denuncia la desaparición de su vehículo entregado en consignación, pintan un panorama desolador y siembran la desconfianza en las prácticas de este empresario. La proliferación de denuncias en plataformas como TikTok, donde el canal "Fraude GP Auto Santa Fe" documenta casos de consumidores inconformes, amplifica la preocupación y exige una investigación exhaustiva.
¿Cómo es posible que, pese a este turbio historial, empresas ligadas a Pidal Gutiérrez sigan obteniendo contratos millonarios con el gobierno? La licitación exprés otorgada a Chevsantafe S.A. de C.V. para la adquisición de 100 patrullas para la Fiscalía del Estado de México, por un monto de 76.5 millones de pesos, levanta serias sospechas. Una empresa constituida apenas un año antes, sin experiencia previa en contrataciones gubernamentales, se adjudica un contrato de tal magnitud en tan solo tres días. La rapidez del proceso y la falta de transparencia generan interrogantes sobre los criterios de selección y la posible influencia de factores externos.
La información revelada por El Heraldo de México, que documenta la adjudicación a CHEVSANTAFE, filial de Euro Premium, de dos partidas por un total de 76 millones 590 mil 050 pesos para la compra de 100 camionetas Chevrolet en 2020, refuerza la necesidad de una auditoría profunda a los procesos de contratación. La repetición de este patrón, con la participación de empresas ligadas a Pidal Gutiérrez en licitaciones con diversas dependencias, como el Instituto Tecnológico de Sonora, la Universidad Politécnica del Valle del Évora y los Servicios de Salud de Sinaloa, sugiere la existencia de una red que facilita el acceso a recursos públicos a pesar de las graves acusaciones que pesan sobre el empresario.
La ciudadanía exige respuestas. ¿Qué mecanismos de control están fallando para permitir que un empresario con un historial tan cuestionable siga beneficiándose de contratos gubernamentales? ¿Se están priorizando los intereses particulares por encima del bienestar colectivo? Es imperativo que las autoridades competentes investiguen a fondo estas irregularidades y garanticen la transparencia en el uso de los recursos públicos. La confianza en las instituciones está en juego.
Fuente: El Heraldo de México