18 de junio de 2025 a las 17:25
Familia rescatada en Culiacán, sigue la búsqueda
La angustia que se respiraba en Ayuné, Culiacán, tras la desaparición de una familia completa, se ha transformado en un rayo de esperanza con el rescate de cinco de sus miembros. Un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales, desplegado la mañana del martes 17 de junio en el sector Los Ángeles, logró arrancar de las garras del crimen a Teresa de Jesús López Ibarra de 59 años, Araceli, Ana Isabel y Santos Gilberto Corrales López de 40, 38 y 29 años respectivamente, y a Mari Carmen Águila Zazueta de 27 años. Si bien presentaban signos visibles de las penurias sufridas, el alivio de saberlas con vida ha inundado a la comunidad.
La movilización de las autoridades se originó tras la viralización en redes sociales de una imagen con las fotografías de la familia secuestrada, quienes, según informes preliminares, buscaban a otro familiar desaparecido días antes, un acto de valentía que lamentablemente los convirtió en víctimas. La búsqueda de Santos Gilberto Corrales Barraza, de 68 años, el único miembro de la familia que aún permanece en paradero desconocido, continúa sin descanso. Las autoridades han redoblado esfuerzos, desplegando todos los recursos disponibles para encontrarlo y traerlo de vuelta a casa. La esperanza se mantiene viva en Ayuné, donde la comunidad se aferra a la posibilidad de un reencuentro completo.
El operativo, sin embargo, no se limitó al rescate. En una acción que pone de manifiesto la complejidad del panorama de seguridad en la región, las fuerzas del orden localizaron un campamento que presuntamente servía de base de operaciones a un grupo criminal. En el lugar, se encontraron dos individuos heridos y armados, quienes fueron asegurados inmediatamente. El arsenal incautado es un reflejo escalofriante de la capacidad de fuego de estos grupos: una ametralladora calibre 7.62×39 mm, una ametralladora Minimi calibre 5.56×45 mm, tres fusiles AK-47, tres fusiles AR-15, cientos de cartuchos, cargadores de diversos tipos, incluyendo un cargador de disco con una capacidad impresionante de 97 cartuchos, y lo más preocupante, 54 artefactos explosivos improvisados.
Además del armamento, se aseguraron cuatro vehículos, una motocicleta, once chalecos antibalas y cuatro cascos balísticos. Este decomiso representa un duro golpe a la estructura criminal y una victoria significativa en la lucha contra la delincuencia organizada. Es una muestra tangible del compromiso de las autoridades por desarticular estas redes y restablecer la paz y la tranquilidad en la región.
La investigación sigue en curso para determinar la identidad de los detenidos y su posible vinculación con otros delitos. La información que se obtenga de este operativo será crucial para desmantelar las redes criminales que operan en la zona y llevar ante la justicia a los responsables de la ola de violencia que ha azotado a la comunidad. La ciudadanía, conmovida por el sufrimiento de la familia, espera que este caso marque un punto de inflexión en la lucha contra la impunidad y que la justicia prevalezca. El rescate de la familia, aunque incompleto, es un testimonio del valor y la perseverancia de las fuerzas de seguridad y una fuente de esperanza para un futuro más seguro.
Fuente: El Heraldo de México