19 de junio de 2025 a las 02:00
El legado de Pepe Návar
El mundo del cine y la música mexicana se viste de luto. Una sombra de tristeza se extiende sobre la comunidad cinéfila y melómana del país con la repentina partida de José Xavier "Pepe" Návar, una figura icónica cuya pluma afilada y pasión desbordante dejaron una huella imborrable en la cultura nacional. La noticia de su fallecimiento, acaecida la tarde del 18 de junio, ha resonado como un eco doloroso, dejando un vacío difícil de llenar. Aún se desconocen las causas de su deceso, lo que acrecienta la consternación y la incertidumbre entre sus seguidores y colegas.
Pepe Návar, un nombre sinónimo de cine fantástico y de culto, dedicó su vida a diseccionar la magia de la pantalla grande, con una particular predilección por el género que explora las fronteras de la realidad. Su agudo ojo crítico, su conocimiento enciclopédico y su estilo mordaz e ingenioso lo convirtieron en un referente obligado para los amantes del séptimo arte. Su pluma, precisa y elegante, desentrañaba los misterios de la narrativa cinematográfica, revelando las sutilezas y los simbolismos ocultos tras las imágenes.
Pero la pasión de Pepe Návar no se limitaba al celuloide. Su amor por la música lo llevó a convertirse en un impulsor incansable del rock mexicano, representando a bandas legendarias que marcaron a toda una generación. Su nombre está inextricablemente ligado a grupos como Chac Mool y Kerigma, formaciones que, bajo su tutela, alcanzaron la cima del éxito. Y cómo olvidar su vínculo con Rockdrigo González, el poeta urbano cuya voz se apagó trágicamente durante el sismo de 1985. Návar, su manager y amigo, fue testigo del ascenso meteórico de este ícono del rock nacional, compartiendo con él la pasión por la música y la rebeldía creativa.
La obra cumbre de Pepe Návar, "¡Queremos ver sangre!", escrita en colaboración con Rafael Aviña, se erige como un monumento a la historia del cine de luchadores. Esta antología, considerada la más completa y exhaustiva sobre el tema, es un testimonio del amor incondicional de Návar por la cultura popular mexicana y su capacidad para analizarla con rigor académico y una profunda sensibilidad. En sus páginas, los enmascarados de plata cobran vida, trascendiendo la pantalla para convertirse en símbolos de la identidad nacional.
Las redes sociales se han inundado de mensajes de condolencias y recuerdos emotivos. Colegas, amigos y admiradores han expresado su pesar por la pérdida irreparable de este gigante de la crítica cinematográfica. José Antonio Valdés, reconocido crítico de cine, lo describió como una pluma filosa y divertida, cuya pasión por el cine fantástico y la épica de los luchadores era contagiosa. Sus palabras reflejan el sentir de una comunidad que hoy llora la partida de un maestro, un amigo y un referente indiscutible.
La ausencia de Pepe Návar deja un hueco inmenso en el panorama cultural mexicano. Su legado, sin embargo, permanecerá vivo en sus escritos, en las bandas que impulsó y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y aprender de su sabiduría. Su voz, aunque silenciada, seguirá resonando en las salas de cine y en los escenarios musicales, recordándonos la importancia de la pasión, la crítica y el amor por el arte.
Fuente: El Heraldo de México