17 de junio de 2025 a las 12:30
Impacto en la Construcción: ¿Qué esperar?
La sombra de la incertidumbre se cierne sobre la industria de la construcción en México. A pesar del optimismo y la firmeza mostrada por el gobierno mexicano en las negociaciones con Estados Unidos, la espada de Damocles de los aranceles al acero pende sobre el futuro del sector. Luis Rafael Méndez Jaled, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), ha expresado su preocupación ante la posible repercusión negativa de estas políticas proteccionistas. Su reciente visita a Coatzacoalcos, Veracruz, sirvió de escenario para manifestar la vulnerabilidad del gremio constructor ante la dependencia del acero estadounidense.
La aritmética de la producción nacional de acero, según Méndez Jaled, revela una preocupante realidad: México produce 18 millones de toneladas de este insumo fundamental, pero la demanda interna asciende a 28 millones. Este déficit de 10 millones de toneladas se cubre con importaciones, de las cuales tres millones provienen de Estados Unidos. La imposición de aranceles, por lo tanto, se traduciría en un encarecimiento significativo del acero, impactando directamente en los costos de construcción y, por ende, en la viabilidad de los proyectos. Un efecto dominó que podría frenar el desarrollo de infraestructuras cruciales para el país.
Méndez Jaled, con la experiencia que le otorga su posición al frente de la CMIC, no solo ve el problema desde la perspectiva mexicana. Reconoce que esta situación “tampoco es favorable para ellos”, refiriéndose a Estados Unidos, y confía en una pronta resolución del conflicto. La esperanza se alimenta de las recientes reuniones entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y representantes del gobierno estadounidense. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y la industria de la construcción se mantiene a la expectativa, consciente de que el futuro del sector pende de un hilo.
Más allá de la tensa situación con Estados Unidos, el líder empresarial destacó la fluida comunicación y colaboración existente entre el sector privado y el gobierno de México, liderado por Claudia Sheinbaum. Resaltó la activa participación de la presidenta en el diálogo con la iniciativa privada, tendiendo puentes y estableciendo una sólida base de trabajo conjunto. Este acercamiento, según Méndez Jaled, demuestra la voluntad del gobierno por impulsar el desarrollo económico del país en colaboración con el sector empresarial. En un contexto de incertidumbre global, la unidad y la cooperación entre el gobierno y la iniciativa privada se presentan como elementos clave para afrontar los desafíos y construir un futuro próspero.
La pregunta que queda en el aire es si esta colaboración será suficiente para mitigar el impacto de las políticas proteccionistas de Estados Unidos. La industria de la construcción, motor fundamental de la economía mexicana, se encuentra en una encrucijada. La resolución de este conflicto comercial se presenta como un factor determinante para el futuro del sector y, en consecuencia, para el desarrollo económico del país. Mientras tanto, la CMIC, bajo el liderazgo de Méndez Jaled, se mantiene vigilante, esperando que la diplomacia y el diálogo prevalezcan y permitan encontrar una solución que beneficie a ambas naciones. El tiempo dirá si el optimismo y la firmeza del gobierno mexicano, sumados a la colaboración con el sector privado, serán suficientes para capear el temporal y asegurar un futuro sólido para la industria de la construcción.
Fuente: El Heraldo de México