17 de junio de 2025 a las 05:00
Ifigenia Martínez: Homenaje en la UNAM
Ifigenia Martínez, un nombre que resuena con fuerza en los pasillos de la historia mexicana, una figura que a un siglo de su nacimiento sigue inspirando y desafiando las convenciones. Su vida, un ejemplo de congruencia y compromiso, se teje con los hilos de la lucha por la justicia social, la igualdad de género y la defensa férrea de la educación pública. No se trata solo de un aniversario, sino de una conmemoración viva, un recordatorio de que el pensamiento crítico y la acción progresista son esenciales para la construcción de un México más justo y democrático.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, ha destacado la importancia de mantener vivo el legado de Ifigenia Martínez, un legado forjado en el estudio riguroso, el compromiso ético y una inquebrantable convicción en la transformación social. Sus palabras resonaron en el auditorio Narciso Bassols de la Facultad de Economía, un espacio cargado de simbolismo, donde la figura de Ifigenia se erige como un faro para las nuevas generaciones. No se trata de un recuerdo nostálgico, sino de una presencia viva que interpela, que cuestiona y que impulsa a la acción.
La autonomía universitaria, un principio fundamental defendido por Ifigenia a lo largo de su trayectoria, no es un privilegio, sino una responsabilidad, un atributo que se ejerce con libertad y transparencia. Es en este contexto que la creación del Premio Maestra Ifigenia Martínez 2025 cobra especial relevancia. Este premio, una iniciativa conjunta de la Facultad de Economía, la Fundación UNAM y la Fundación Ifigenia Martínez, busca reconocer los aportes científicos en áreas cruciales para el desarrollo del país, como la distribución del ingreso y el desarrollo económico. No se trata solo de un reconocimiento, sino de un impulso a la investigación, un estímulo para que nuevas voces se sumen a la búsqueda de soluciones a los desafíos que enfrenta México.
La trayectoria de Ifigenia Martínez es un testimonio de perseverancia y compromiso. Desde las aulas de la UNAM, donde se formó como economista, hasta los foros internacionales, donde defendió con vehemencia los intereses de México, su voz resonó con claridad y convicción. Su paso por la administración pública, el servicio exterior y el Poder Legislativo, dejó una huella imborrable, un ejemplo de cómo la política, ejercida con ética y responsabilidad, puede ser un instrumento para la transformación social.
La figura de Ifigenia Martínez trasciende el ámbito académico y político. Es un símbolo de la lucha por la igualdad de género, un ejemplo para las mujeres que buscan abrirse camino en un mundo a menudo desigual. Su legado vive en su obra, en las instituciones que fortaleció, en las generaciones que inspiró, y sobre todo, en el recuerdo de quienes tuvieron la fortuna de conocerla.
En el centenario de su nacimiento, la UNAM rinde homenaje a una figura excepcional, una mujer que dedicó su vida a la construcción de un México más justo y democrático. Su legado, un llamado a la acción, nos recuerda que la educación, el pensamiento crítico y la sensibilidad a lo común son pilares fundamentales para el progreso de nuestra nación. La llama que encendió Ifigenia Martínez sigue viva, iluminando el camino hacia un futuro más promisorio.
Fuente: El Heraldo de México