17 de junio de 2025 a las 17:25
Erick amenaza: Oaxaca y Guerrero se preparan
La amenaza de Erick, ahora con el potencial de convertirse en un huracán categoría 2, se cierne sobre las costas del Pacífico mexicano, poniendo en alerta máxima a las autoridades y comunidades de Oaxaca y Guerrero. La formación de este Centro de Mando, una verdadera fortaleza estratégica contra los embates de la naturaleza, demuestra la seriedad con la que el gobierno federal está tomando esta situación. No se trata simplemente de una reunión de funcionarios, sino de la unión coordinada de instituciones clave: Protección Civil, la fuerza de la Guardia Nacional, la experiencia de la Defensa Nacional y Marina, el vital apoyo de la CFE para el restablecimiento del servicio eléctrico, la experticia de CONAGUA en el manejo del agua, y la indispensable labor de la SICT para garantizar las vías de comunicación. Un verdadero ejército listo para enfrentar la furia de Erick.
Imaginen la escena: en el corazón del Centro de Mando, pantallas gigantes proyectan la trayectoria del huracán, actualizada minuto a minuto. Representantes de los tres niveles de gobierno, con rostros serios y concentrados, analizan la información, debaten estrategias y toman decisiones cruciales. La tensión se palpa en el aire, pero también la determinación de proteger a la población. La comunicación constante con los gobernadores de Oaxaca y Guerrero, Evelyn Salgado y Salomón Jara, es vital para coordinar los esfuerzos y asegurar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
71,670 personas. Ese es el número que resuena en la mente de todos. 71,670 vidas que podrían verse afectadas por la fuerza destructora de Erick. 22 municipios de Oaxaca en la línea de fuego, familias enteras que podrían perder sus hogares, sus pertenencias, su tranquilidad. Pero no están solos. El gobierno, con toda su maquinaria, está ahí para protegerlos, para brindarles refugio, para ayudarlos a reconstruir sus vidas después de la tormenta.
La vigilancia es constante, desde Bahías de Huatulco, en Oaxaca, hasta Punta Maldonado, en Guerrero, cada kilómetro de costa es escrutado, cada ola, cada ráfaga de viento es analizada. La naturaleza es impredecible, pero la preparación y la coordinación pueden marcar la diferencia entre la tragedia y la resiliencia. La titular de la CNPC, Laura Velázquez Alzúa, lidera esta batalla contra el tiempo, con la firmeza y la experiencia que la caracterizan.
¿Qué podemos esperar en las próximas horas? Incertidumbre, sin duda. Pero también la certeza de que México está preparado. La solidaridad de un pueblo se pone a prueba ante la adversidad, y en momentos como estos, la unión hace la fuerza. Mantengámonos informados, sigamos las indicaciones de las autoridades y, sobre todo, mantengamos la esperanza. La tormenta pasará, y juntos, reconstruiremos lo que se pierda.
Fuente: El Heraldo de México