17 de junio de 2025 a las 23:20
Black Hawk sobre Culiacán: Cateo en Benevento
El zumbido incesante de las aspas resonaba aún en los oídos de los vecinos del fraccionamiento Benevento. La imponente silueta del Black Hawk, recortada contra el cielo matutino, se había convertido en una imagen grabada a fuego en la memoria colectiva de la zona. Un martes que comenzó como cualquier otro, se transformó en una jornada de tensión e incertidumbre, marcada por el despliegue militar y la sombra alargada del crimen organizado.
Las calles, usualmente transitadas por familias y el bullicio cotidiano, se convirtieron en escenario de una operación de alto impacto. El eco de las sirenas y el rumor de las botas militares rompieron la tranquilidad habitual. La Vía Apia, un callejón sin salida en el corazón del sector Los Ángeles, fue el punto de ignición. Allí, según testimonios recogidos entre los vecinos, una persecución a alta velocidad culminó con el abandono de un vehículo por parte de presuntos civiles armados. La huida a pie, a través de una malla ciclónica y un terreno baldío, dibujó una escena propia de una película de acción, pero con la crudeza de la realidad.
El despliegue de fuerzas federales y estatales evidenció la importancia del operativo. El Ejército Mexicano, con la precisión de un reloj suizo, aseguró el vehículo abandonado y extendió el perímetro de seguridad. La privada Calabria se convirtió en el siguiente foco de atención. Allí, bajo la mirada vigilante de los soldados, agentes de la Fiscalía General de la República se preparaban para ejecutar una orden de cateo. La tensión se podía palpar en el aire, espesa e inquietante.
Mientras tanto, el Black Hawk continuaba su patrullaje aéreo. Su presencia, inusual en operaciones urbanas, amplificaba la sensación de alerta. Desde las azoteas y las ventanas de sus casas, los vecinos observaban con una mezcla de curiosidad y temor el desarrollo de los acontecimientos. Las redes sociales se convirtieron en un hervidero de especulaciones y versiones, alimentando la incertidumbre.
El hermetismo oficial, como un manto impenetrable, cubría los detalles de la operación. Sin embargo, fuentes extraoficiales apuntaban a una posible ofensiva contra una célula del crimen organizado que operaba en la zona. Se hablaba de dos detenidos y el aseguramiento de armamento, información aún sin confirmar por las autoridades.
Con el paso de las horas, la presencia militar se intensificaba. Elementos de la Guardia Nacional se sumaban al operativo, reforzando el acordonamiento de la zona. Las diligencias ministeriales continuaban su curso, en busca de evidencias que pudieran arrojar luz sobre los hechos.
La jornada, que comenzó con la sorpresa y la incertidumbre, terminaba con la inquietante certeza de que la sombra del crimen organizado seguía acechando, incluso en la aparente tranquilidad de un fraccionamiento residencial. La imagen del Black Hawk sobrevolando las casas, se convertía en un símbolo, un recordatorio de la fragilidad de la paz y la constante lucha contra la delincuencia. La pregunta que resonaba en la mente de todos era: ¿qué deparará el futuro para Benevento?
Fuente: El Heraldo de México