17 de junio de 2025 a las 17:55
Alerta: Obesidad infantil en escuelas públicas
La salud infantil en México se encuentra en un punto crítico que demanda atención inmediata. Los alarmantes datos revelados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), que indican que 4 de cada 10 niños en escuelas públicas padecen sobrepeso u obesidad, encienden las alarmas y nos obligan a reflexionar sobre el futuro de nuestra nación. No se trata simplemente de cifras frías, sino de la salud y el bienestar de nuestros hijos, quienes representan la esperanza y el porvenir del país.
La estrategia "Vive Saludable, Vive Feliz", implementada en conjunto con la Secretaría de Salud, el IMSS y el DIF, representa un paso crucial en la dirección correcta. La iniciativa de llevar brigadas de salud directamente a las escuelas públicas para realizar mediciones de peso, talla, agudeza visual y revisiones dentales, permite un diagnóstico temprano de problemas de salud que, de no ser atendidos a tiempo, pueden tener consecuencias graves a largo plazo. Imaginen el impacto positivo que puede tener la detección temprana de problemas de visión en el rendimiento académico de un niño, o cómo el tratamiento oportuno de una caries puede evitar dolores e infecciones futuras.
Si bien los avances en la implementación de la estrategia son alentadores, con más de 2.7 millones de niños atendidos en 17 mil escuelas, la meta de rebasar los 3 millones al cierre del ciclo escolar requiere un esfuerzo conjunto. Es fundamental reconocer las diferencias en los avances por estado y redoblar esfuerzos en aquellas regiones que presentan rezagos, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, donde la compleja situación del magisterio ha dificultado el acceso a estas brigadas de salud. Es imprescindible buscar soluciones que permitan llegar a todos los niños, sin importar su ubicación geográfica o las circunstancias particulares de su entorno.
La creación del expediente digital de salud escolar, con la debida confidencialidad de datos, es una herramienta invaluable para el seguimiento y la evaluación de la salud de nuestros niños. Esta información permitirá no solo identificar tendencias a nivel nacional y regional, sino también diseñar estrategias más específicas y efectivas para combatir el sobrepeso, la obesidad, la caries y los problemas de visión. La posibilidad de analizar datos por zonas geográficas, rangos de edad y otros criterios, abre un abanico de posibilidades para la investigación y la toma de decisiones en materia de salud pública.
La prohibición de la comida chatarra y las bebidas azucaradas en las escuelas, junto con la capacitación de los responsables de las tienditas y cooperativas escolares, refuerza el compromiso con la salud infantil. Se trata de crear un entorno escolar que promueva hábitos alimenticios saludables y que contribuya a la formación de una generación consciente de la importancia del autocuidado. No se trata de prohibir, sino de educar y ofrecer alternativas saludables que permitan a nuestros niños crecer sanos y fuertes.
El enfoque preventivo, como lo señala el titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, es clave para combatir las enfermedades crónicas que aquejan a nuestra población. Atender la salud desde la infancia, inculcando buenos hábitos alimenticios y promoviendo la actividad física, es una inversión a largo plazo que redundará en una mejor calidad de vida para las futuras generaciones. La diabetes, la hipertensión y otras enfermedades crónicas se pueden prevenir con un estilo de vida saludable, y es nuestra responsabilidad como sociedad brindarles a nuestros niños las herramientas necesarias para que puedan tomar decisiones informadas y cuidar de su salud.
La tarea no es fácil, pero es impostergable. La salud de nuestros niños es un asunto de prioridad nacional que requiere la participación de todos: padres de familia, docentes, autoridades, instituciones de salud y la sociedad en su conjunto. Trabajemos juntos para construir un México más saludable, donde todos los niños tengan la oportunidad de crecer y desarrollarse plenamente.
Fuente: El Heraldo de México