17 de junio de 2025 a las 00:50
¡140 parásitos! Niño de 7 años en Chiapas.
La pesadilla de cualquier padre se hizo realidad en Chiapas. Un niño de tan solo 7 años, con un peso alarmantemente bajo de 17 kilos, ingresó de emergencia en la Clínica Santa Cecilia en El Bosque, tras 48 horas de un intenso sufrimiento. Lo que comenzó con vómitos, dolor abdominal y una visible distensión, culminó en un descubrimiento impactante que ha conmocionado al personal médico: 142 parásitos, identificados como Ascaris lumbricoides, alojados en su pequeño intestino.
La Dra. Andrea Gallegos Guadarrama, junto con la farmacobióloga Abelina Gómez, quienes atendieron el caso, compartieron la impactante historia a través de una serie de videos, donde se puede apreciar la magnitud de la infestación. Al palpar el abdomen del menor, la obstrucción intestinal era evidente. Las mucosas orales secas y el dolor difuso confirmaban la gravedad del cuadro. La posterior extracción reveló la escalofriante cifra: 53 machos y 89 hembras, el mayor de ellos alcanzando los 27 centímetros de longitud, mientras que el menor medía 10 centímetros. Un caso extremo, según las especialistas, dadas las complicaciones derivadas de la inmensa carga parasitaria.
Las imágenes compartidas por la clínica muestran la aterradora realidad de estos parásitos, retorciéndose y entrelazados. Una visión que subraya la importancia de la prevención y la atención médica oportuna. Médicos y especialistas advierten sobre la facilidad con la que estos parásitos, conocidos comúnmente como lombrices intestinales, pueden infectar a los niños, especialmente en entornos con condiciones sanitarias deficientes.
La intervención quirúrgica se presenta como el tratamiento más efectivo, ya que la tasa de mortalidad en casos no tratados puede alcanzar un alarmante 17%. Es crucial estar atentos a los síntomas, que a menudo pasan desapercibidos o se confunden con otras dolencias. Si bien la presencia de Ascaris lumbricoides puede ser asintomática en muchos casos, algunos signos de alerta incluyen:
- Dolor abdominal: Puede variar desde una molestia leve hasta un dolor intenso y agudo, especialmente en la zona umbilical.
- Distensión abdominal: El abdomen puede verse hinchado y duro al tacto.
- Náuseas y vómitos: La irritación causada por los parásitos puede provocar episodios de náuseas y vómitos, especialmente después de las comidas.
- Pérdida de apetito: La infestación parasitaria puede afectar el apetito, llevando a una pérdida de peso, como en el caso del niño de Chiapas.
- Presencia de parásitos en las heces: En algunos casos, los gusanos adultos pueden ser visibles en las deposiciones.
- Alteraciones del sueño: El malestar abdominal y la irritación pueden causar dificultades para conciliar el sueño y despertares nocturnos.
- Retraso en el crecimiento: En niños, una infestación severa puede afectar el desarrollo y el crecimiento normal.
La prevención es fundamental. Lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño y antes de comer, es una medida esencial. Lavar y cocinar adecuadamente los alimentos, así como asegurar el acceso a agua potable, son cruciales para evitar la ingesta de los huevos de estos parásitos. La desparasitación periódica, especialmente en niños, es una herramienta vital para proteger su salud y prevenir complicaciones graves. El caso del niño de Chiapas sirve como un recordatorio impactante de la importancia de la higiene y la atención médica oportuna para combatir esta amenaza silenciosa que afecta a miles de niños en todo el mundo.
Fuente: El Heraldo de México