15 de junio de 2025 a las 23:25
Tragedia en Oaxaca: Asesinan a Alcaldesa
La consternación se respira en cada rincón de Oaxaca. La noticia del brutal asesinato de Lilia Germa García Soto, alcaldesa de San Mateo Piñas, ha sacudido al estado y ha dejado una profunda herida en la sociedad oaxaqueña. El eco de las balas que segaron la vida de la edil y de un policía local, aún resuena en la memoria colectiva, exigiendo justicia y respuestas.
El sábado, un día que debería haber sido de tranquilidad y convivencia, se transformó en una jornada de luto y dolor. La violencia, esa sombra que acecha en los rincones más oscuros, se manifestó con crudeza, arrebatando la vida de quienes se habían comprometido con el servicio público y la protección de su comunidad. La alcaldesa García Soto, una figura que representaba la esperanza y el liderazgo en San Mateo Piñas, vio truncado su camino por la barbarie.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), con la seriedad y celeridad que el caso amerita, ha iniciado las investigaciones correspondientes. El compromiso es claro: encontrar a los responsables de este atroz crimen y llevarlos ante la justicia. Ningún esfuerzo será escatimado en la búsqueda de la verdad y el esclarecimiento de los hechos. Se ha desplegado un operativo conjunto con la Secretaría de la Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, un cerco de seguridad que busca peinar la región costera y dar con los perpetradores de este acto cobarde.
La incertidumbre se mezcla con la indignación. ¿Cuáles fueron los motivos detrás de este ataque? ¿Quiénes son los responsables de arrebatarle la vida a la alcaldesa y a su acompañante? Las preguntas se agolpan en la mente de los oaxaqueños, quienes exigen respuestas claras y contundentes. La sociedad clama por justicia, por un alto a la violencia que ensombrece el futuro del estado.
Mientras las investigaciones avanzan, la figura de Lilia Germa García Soto se agiganta en el recuerdo. Su compromiso con San Mateo Piñas, su lucha por el bienestar de su comunidad, su dedicación al servicio público, son un legado que la violencia no podrá borrar. Su nombre se suma a la larga lista de víctimas de la violencia en México, un recordatorio constante de la necesidad de construir un país más justo y seguro, donde la vida sea respetada y la justicia prevalezca.
La solidaridad se extiende a las familias de las víctimas, quienes hoy enfrentan un dolor inconmensurable. El pueblo de Oaxaca acompaña en su duelo y exige que este crimen no quede impune. La esperanza se aferra a la promesa de justicia, a la convicción de que la verdad saldrá a la luz y los responsables pagarán por sus actos. El camino hacia la paz y la seguridad es largo y complejo, pero la memoria de Lilia Germa García Soto y de todos aquellos que han sido víctimas de la violencia, nos impulsa a seguir adelante, a no claudicar en la búsqueda de un futuro mejor para Oaxaca y para México.
Fuente: El Heraldo de México