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15 de junio de 2025 a las 19:40
Adiós comisiones: ¿Afectados los cajeros?
La inclusión financiera es un tema crucial en la sociedad actual, y España está dando un paso importante con la entrada en vigor del Real Decreto 193/2023 el próximo 28 de junio. Esta normativa, enfocada en mejorar la accesibilidad a los servicios bancarios para personas con discapacidad y adultos mayores, marca un hito en la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria. Si bien la ley se aplicará exclusivamente en territorio español, vale la pena analizar sus implicaciones y reflexionar sobre cómo estas mejoras podrían implementarse en otros países, como México.
En el corazón de esta nueva legislación se encuentra la adaptación de los cajeros automáticos. Imaginemos la frustración de una persona con discapacidad visual intentando operar un cajero tradicional, con sus pequeñas pantallas y botones poco intuitivos. El Real Decreto 193/2023 busca precisamente eliminar estas barreras, obligando a las entidades bancarias a implementar cambios significativos en sus cajeros. Estos cambios no se limitan a la disposición de efectivo, sino que abarcan también el pago de servicios como la luz, el agua, el gas, e incluso multas o la compra de viajes.
Aunque en México no existe una legislación similar, es importante destacar que algunas de las modificaciones que serán obligatorias en España ya son una realidad en nuestro país. Muchos bancos mexicanos han incorporado en sus cajeros características como teclados con braille, pantallas con mayor contraste y sistemas de audioguía, demostrando un compromiso con la inclusión financiera. Sin embargo, la estandarización de estas mejoras y su aplicación a la totalidad de la red de cajeros aún es un desafío pendiente.
En España, la ley distingue entre cajeros nuevos y existentes, otorgando un plazo hasta 2035 para la adaptación completa de la red. Este plazo, que considera la vida útil de los dispositivos, permite a las entidades bancarias planificar la inversión necesaria sin afectar la continuidad del servicio. Es un ejemplo de cómo se puede legislar con visión de futuro, equilibrando las necesidades de los usuarios con la realidad operativa de las instituciones financieras.
La nueva normativa española incluye la obligación de proporcionar auriculares o sistemas de audio para guiar a las personas con discapacidad visual en el uso del cajero. Asimismo, se exige la implementación de sistemas de alto contraste en las pantallas y teclados con teclas más grandes y con relieve, facilitando su uso a personas con discapacidad motora o visual. Estos cambios, aparentemente pequeños, pueden marcar una gran diferencia en la vida de miles de personas, permitiéndoles realizar operaciones bancarias de forma autónoma y digna.
La experiencia española puede servir de inspiración para otros países, como México, en la búsqueda de una mayor inclusión financiera. Si bien la legislación es un primer paso fundamental, es crucial fomentar la colaboración entre el gobierno, las instituciones financieras y las organizaciones que representan a las personas con discapacidad para asegurar que las mejoras sean efectivas y respondan a las necesidades reales de los usuarios. La inclusión financiera no es solo una cuestión de justicia social, sino también un motor de desarrollo económico, al permitir que todos los miembros de la sociedad participen plenamente en la economía. El camino hacia una banca más accesible para todos es un proceso continuo, y la experiencia española nos muestra que con voluntad política y compromiso social, es posible avanzar hacia un futuro más inclusivo.
Fuente: El Heraldo de México