14 de junio de 2025 a las 18:20
Unidos por la esperanza: El mensaje del Papa León XIV
La esperanza, ese faro en medio de la tempestad, fue el tema central de la reciente Audiencia Jubilar presidida por el Papa León XIV en la Basílica de San Pedro. Miles de fieles se congregaron para escuchar al Santo Padre, quien, con la sabiduría y la calidez que lo caracterizan, iluminó el camino hacia una vida más plena y significativa. Su Santidad, retomando la senda iniciada por el Papa Francisco, nos invitó a reflexionar sobre la figura del obispo Ireneo de Lyon, teólogo cristiano nacido en Asia Menor, como un ejemplo vivo de esperanza en tiempos turbulentos.
"El Evangelio fue traído a este continente desde fuera", resonaron las palabras del Papa León XIV en la imponente Basílica, recordándonos que la fe a menudo florece en tierras lejanas, nutrida por la savia de otras culturas. Y así como en el pasado, hoy las comunidades migrantes, portadoras de sus propias tradiciones y creencias, enriquecen el tejido espiritual de los países que las acogen. Son semillas de esperanza sembradas en nuevos horizontes, testimonio vivo de la universalidad del mensaje cristiano.
Ireneo de Lyon, puente entre Oriente y Occidente, nos recuerda que la riqueza de la fe reside en la diversidad y el intercambio. En un mundo fragmentado por las diferencias, su figura se alza como un símbolo de unidad y reconciliación. "Es un signo de esperanza", afirmó el Papa León XIV, "porque nos recuerda cómo los pueblos siguen enriqueciéndose mutuamente".
En un momento histórico marcado por la polarización y el conflicto, el Papa León XIV nos instó a distinguir entre la realidad y las ideologías, a no dejarnos arrastrar por las ideas extremistas que enloquecen y las palabras que matan. "Jesús no es un muro que separa, sino una puerta que nos une", proclamó con firmeza, invitándonos a permanecer en Él, a encontrar en su amor la fuerza para construir puentes donde hoy se alzan muros.
Su Santidad nos exhortó a ser "peregrinos de esperanza", a recorrer el camino de la vida con la certeza de que, incluso en medio de las dificultades, siempre hay una luz al final del túnel. "Abramos puertas, conectemos mundos y habrá esperanza", fue el mensaje conmovedor que resonó en el corazón de los miles de fieles presentes.
Pero la mirada del Papa León XIV no se limitó a las cuestiones espirituales. Con la profunda preocupación que lo caracteriza por los conflictos que azotan nuestro mundo, dedicó unas palabras a la delicada situación entre Israel e Irán, calificándola de "gravemente deteriorada". En un enérgico llamamiento a la responsabilidad y la razón, instó a todas las naciones a "apoyar la causa de la paz, iniciando caminos de reconciliación y favoreciendo soluciones que garanticen la seguridad y la dignidad para todos".
La amenaza a la existencia del otro, sea cual sea su origen, es inaceptable. El Papa León XIV, con la autoridad moral que emana de su ministerio, nos recordó que la paz no es un sueño utópico, sino una tarea urgente que exige el compromiso de todos. Un compromiso que se traduce en acciones concretas, en la búsqueda incansable del diálogo y la reconciliación, en la construcción de un mundo donde la dignidad de cada ser humano sea respetada y protegida.
Las palabras del Papa León XIV resonarán por mucho tiempo en la conciencia de quienes tuvimos el privilegio de escucharlas. Un llamado a la esperanza, a la unidad, a la paz, en un mundo que necesita más que nunca de la luz del Evangelio.
Fuente: El Heraldo de México