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15 de junio de 2025 a las 00:00

Padre esparce cenizas y no vuelve: Huérfanas lloran doble tragedia

La tragedia ha golpeado dos veces a una familia británica, dejando a dos pequeñas niñas huérfanas en un abrir y cerrar de ojos. Arjun Patoliya, con el corazón destrozado por la reciente pérdida de su esposa, Bharti, viajó a la India para cumplir con la última voluntad de su amada: esparcir sus cenizas en su tierra natal. Un acto de amor y devoción que se convertiría en el preludio de una desgarradora despedida. Imaginen la escena: un padre amoroso, llevando consigo las cenizas de la mujer que amaba, cumpliendo una promesa sagrada en un país lejano. Un viaje que debía ser el cierre de un capítulo doloroso y el comienzo de la sanación para él y sus dos hijas, de tan solo 4 y 8 años, quienes lo esperaban con ansias en el Reino Unido.

Pero el destino tenía otros planes. Arjun Patoliya abordó el vuelo 171 de Air India, con la esperanza de regresar a casa y reconstruir su vida junto a sus pequeñas. Un vuelo que se transformó en una pesadilla en cuestión de segundos. Apenas 30 segundos después del despegue, el Boeing 787 Dreamliner, una aeronave considerada moderna y segura, comenzó a fallar. La caída fue inevitable, impactando contra una zona residencial y creando una devastadora bola de fuego que consumió casi instantáneamente la vida de 242 personas a bordo, incluyendo a Arjun. De entre los escombros y la destrucción, un único superviviente emergió, Viswashkumar Ramesh, marcado por las heridas en su rostro, pero con vida. Un milagro en medio del horror.

La noticia del accidente resonó en todo el mundo, pero golpeó con especial crudeza en el distrito londinense de Harrow, donde residía la familia Patoliya. Anjana Patel, alcaldesa del distrito, expresó la conmoción y el dolor de la comunidad en una vigilia multiconfesional: "El esposo fue a realizar los ritos en India y al regresar estaba a bordo del avión. Deja a dos niñas pequeñas huérfanas". Palabras que apenas alcanzan a describir la magnitud de la tragedia que ha dejado a dos niñas sin padres en menos de un mes.

La publicación del audio entre el piloto del vuelo 171 y la torre de control añade otra capa de angustia a esta historia. Podemos imaginar la tensión en las voces, la creciente desesperación mientras el piloto luchaba por controlar el avión en sus últimos momentos. Un testimonio escalofriante de los segundos finales antes del impacto. Este accidente, el primero fatal que involucra a un Boeing 787 Dreamliner, plantea interrogantes sobre la seguridad de la aeronave y la necesidad de investigaciones exhaustivas para prevenir futuras tragedias.

La cifra final de víctimas asciende a 279, incluyendo pasajeros, tripulación y personas en tierra. Un número que representa vidas truncadas, familias destrozadas y un dolor inconmensurable. Anjana Patel, con la voz quebrada por la emoción, añadió: "No tenemos palabras para describir lo que deben estar sintiendo las familias y los amigos, así que lo que podemos hacer es rezar por ellos". Una oración por las víctimas, por sus seres queridos y, especialmente, por dos pequeñas niñas que ahora enfrentan un futuro incierto, marcadas por la pérdida irreparable de sus padres. Un futuro que, a pesar de la oscuridad, esperamos esté lleno del amor y el apoyo de una comunidad que se ha unido en el dolor y la solidaridad.

Fuente: El Heraldo de México