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14 de junio de 2025 a las 20:10

Jubilados IMSS: ¿Sin aguinaldo en 2025?

La llegada del aguinaldo es una fecha esperada con ilusión por muchos, especialmente para nuestros jubilados. Sin embargo, es fundamental comprender las particularidades que rodean este beneficio, especialmente para aquellos que reciben su pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Existe una diferencia crucial entre quienes se jubilaron bajo la Ley 73, modificada en 1997, y quienes lo hicieron bajo la Ley 97, y esta diferencia impacta directamente en el derecho a recibir el aguinaldo.

Para quienes se ampararon bajo la Ley 73, el panorama es claro: el aguinaldo está garantizado. Este derecho, adquirido durante sus años de servicio, se mantiene intacto y la expectativa es que, como cada año, el pago se realice a mediados de noviembre. Es una tranquilidad para estos jubilados saber que contarán con este ingreso extra para las festividades de fin de año.

La situación se complejiza para quienes se jubilaron bajo la Ley 97. Esta ley introdujo tres modalidades de pensión: la renta vitalicia, el retiro programado y la pensión garantizada. Y es precisamente la modalidad elegida la que determina si se recibirá o no el aguinaldo.

La clave reside en la renta vitalicia. En esta modalidad, el jubilado confía su ahorro acumulado en la Afore a una aseguradora, la cual se compromete a pagarle una pensión de por vida. Como parte de este acuerdo, se mantiene el derecho al aguinaldo, similar a como si el trabajador continuara activo. Es una opción que brinda seguridad y la certeza de un ingreso constante, incluyendo el esperado aguinaldo.

En contraste, quienes optaron por el retiro programado o la pensión garantizada, no recibirán el aguinaldo en 2025. En el retiro programado, el jubilado administra sus ahorros y recibe pagos periódicos, pero sin la prestación del aguinaldo. La pensión garantizada, por su parte, está dirigida a quienes no alcanzaron las semanas de cotización necesarias, y tampoco contempla el pago de aguinaldo.

Es importante recalcar que estas diferencias no implican una pérdida de derechos, sino que reflejan las distintas estructuras de cada modalidad de pensión. La elección de una u otra depende de las circunstancias individuales de cada trabajador al momento de su jubilación, considerando factores como la expectativa de vida, la cantidad de ahorros acumulados y la necesidad de un ingreso fijo.

Ante cualquier duda, es fundamental acercarse al IMSS para recibir asesoría personalizada y comprender a cabalidad las implicaciones de cada modalidad de pensión. Es crucial informarse y planificar el retiro con anticipación, para tomar la decisión que mejor se ajuste a las necesidades individuales y asegurar un futuro tranquilo y sin sorpresas. La información precisa y oportuna es la mejor herramienta para navegar este proceso con confianza y tomar decisiones informadas que impacten positivamente en la calidad de vida durante la jubilación.

Fuente: El Heraldo de México