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15 de junio de 2025 a las 00:50
Adiós a la familia: ¿Pau en fuga?
El velo de misterio que envuelve a la icónica pareja Biby Gaytán y Eduardo Capetillo se ha vuelto aún más denso. La ausencia de Eduardo en las recientes fotografías familiares compartidas por Biby en redes sociales, especialmente en la boda de su hija Alejandra, ha encendido las alarmas entre sus seguidores. ¿Se trata de una simple coincidencia o hay algo más detrás de estas omisiones? La falta de etiquetas en las publicaciones, un gesto tan común en la era digital, se convierte en un signo de interrogación que alimenta las especulaciones. Como si fuera un eco de estas dudas, la pareja brilló por su ausencia en la boda civil de Alejandra, un evento que, por tradición, reúne a la familia en un círculo íntimo de celebración. Este hecho, como una pieza de un rompecabezas inquietante, ha intensificado los rumores de una posible ruptura.
El fuego de la especulación ha sido avivado por las declaraciones de periodistas como Javier Ceriani, quien afirma que la pareja está a la espera del momento oportuno – tras cumplir con ciertos compromisos laborales y la boda religiosa de su hija – para anunciar oficialmente su separación. La posibilidad de que Biby ya no resida en la casa familiar, sino en el apartamento de su hijo mayor, Lalo Capetillo, añade otra capa de intriga a esta historia. Estos rumores resuenan con fuerza, contrastando con la imagen de unidad familiar que los Capetillo Gaytán han proyectado a lo largo de los años. La sombra de la duda se cierne sobre un matrimonio que parecía inquebrantable.
En medio de este torbellino de conjeturas, Eduardo Capetillo Jr. ha emergido como la voz de la calma. Con firmeza, ha desmentido los rumores, asegurando que sus padres se encuentran "contentos" y que no hay planes de divorcio. Sus declaraciones, cargadas de tranquilidad, buscan apaciguar las aguas turbulentas de la especulación. Ha explicado que su familia está acostumbrada a lidiar con noticias falsas, parte inevitable de la vida pública. Incluso ha bromeado sobre las veces que han "matado" a su padre en redes sociales, demostrando una resiliencia admirable ante la presión mediática. Sin embargo, la ausencia de un comunicado oficial por parte de Biby y Eduardo deja un espacio para la incertidumbre.
Mientras la tormenta mediática azota a la familia, Pau Capetillo, una de las hijas de la pareja, ha buscado refugio en la tranquilidad de Isla Mujeres. Su viaje de una semana se presenta como una escapada necesaria, un respiro de paz en medio del caos. En este paraíso caribeño, Pau se ha dedicado a actividades que nutren el cuerpo y el alma: nadar en aguas cristalinas, pasear en bote, practicar yoga. Su búsqueda de serenidad, en un contexto tan tumultuoso, refleja la presión que soportan los miembros de una familia constantemente bajo el escrutinio público. Este retiro, aunque no esté directamente relacionado con los rumores de divorcio, nos habla de la necesidad de proteger el bienestar personal ante la vorágine mediática.
La historia de Biby y Eduardo, tejida a lo largo de décadas, se encuentra en una encrucijada. Las especulaciones, alimentadas por silencios y ausencias, contrastan con las afirmaciones de unidad familiar. El tiempo dirá si esta pareja emblemática logrará capear el temporal mediático y reafirmar la solidez de su unión. Mientras tanto, la incertidumbre persiste, dejando a sus seguidores y al público en general a la espera de una respuesta definitiva. ¿Se trata de una crisis pasajera o el preludio de un final inesperado?
Fuente: El Heraldo de México