10 de junio de 2025 a las 17:30
Sheinbaum exige reforma migratoria justa para la EU
La necesidad de una reforma migratoria en Estados Unidos se ha convertido en un tema central en las relaciones bilaterales con México. Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado la importancia de reconocer el papel fundamental que desempeñan los migrantes, especialmente los mexicanos, en la economía estadounidense. No se trata solo de una cuestión de justicia social, sino de una realidad económica innegable: la fuerza laboral migrante es esencial para el funcionamiento de diversos sectores en Estados Unidos, desde la agricultura hasta la construcción y los servicios.
Sheinbaum ha insistido en que las redadas y la violencia no son la solución para detener el flujo migratorio. Por el contrario, estas medidas generan un clima de miedo e incertidumbre, vulnerando los derechos humanos de las personas migrantes y perpetuando un ciclo de precariedad. La propuesta de la presidenta se centra en una reforma migratoria integral que reconozca las aportaciones de quienes, durante años, han contribuido al desarrollo económico del país vecino.
Esta postura no es nueva. El gobierno mexicano ha mantenido una línea constante en la defensa de los derechos de sus connacionales en el extranjero. Se busca no solo protegerlos de abusos y discriminación, sino también impulsar su integración plena en las sociedades donde residen. El llamado a una reforma migratoria integral se basa en la convicción de que la regularización de la situación migratoria de millones de personas beneficiaría tanto a los migrantes como a la economía estadounidense.
La insistencia en el diálogo y la cooperación entre ambos países es clave para encontrar soluciones a largo plazo. La presidenta Sheinbaum ha enfatizado la importancia de mantener acciones pacíficas y no violentas, promoviendo el respeto a los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, independientemente de su origen o estatus migratorio.
Más allá de las cifras y las estadísticas, es fundamental recordar que detrás de cada migrante hay una historia de vida, una familia, sueños y aspiraciones. La reforma migratoria no se trata solo de leyes y políticas, sino de personas que buscan una vida mejor para sí mismos y sus familias. Reconocer su valor y sus contribuciones es un paso fundamental para construir una sociedad más justa e inclusiva. El camino hacia una reforma migratoria justa y humana requiere un esfuerzo conjunto, un compromiso compartido por ambos países para encontrar soluciones que beneficien a todos. La voz de México se alza con firmeza, reclamando un trato digno y respetuoso para sus connacionales, y abogando por un futuro donde la migración sea una oportunidad, no una amenaza.
Fuente: El Heraldo de México