7 de junio de 2025 a las 17:30
Annie Pardo, entre las mejores científicas del 2025.
La Dra. Annie Pardo Cemo, un faro en la investigación biomédica mexicana, vuelve a brillar con luz propia al ser reconocida como la científica número uno en Biología Molecular en México, según el prestigioso Ranking de Mejores Científicos 2025 de Research.com. Este logro no solo consolida su trayectoria de más de cinco décadas dedicadas a la ciencia, sino que también enaltece el nombre de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución que la ha visto crecer y a la que ha aportado incontables contribuciones.
La noticia ha resonado con fuerza en la comunidad científica nacional e internacional, despertando admiración y orgullo. No es para menos, pues la Dra. Pardo, desde su laboratorio de biopatología pulmonar en el Departamento de Biología Celular de la UNAM, ha liderado investigaciones cruciales para la comprensión de enfermedades fibrosantes pulmonares, padecimientos crónicos y degenerativos que afectan a miles de personas en el mundo. Su enfoque en los mecanismos celulares y moleculares que subyacen a estas enfermedades ha abierto nuevas vías para el desarrollo de tratamientos más efectivos.
Este reconocimiento, que la coloca en el puesto 1162 del ranking mundial, no es un hecho aislado, sino la culminación de una vida dedicada a la búsqueda incansable del conocimiento. A lo largo de su carrera, la Dra. Pardo ha recibido numerosos premios y distinciones que dan cuenta de su excepcional labor, como el Premio de Investigación Fundación Glaxo Wellcome en 1995, el Premio Canifarma en Investigación Básica en 2001 y el prestigioso Premio Scopus México en 2009. Cada uno de estos galardones representa un peldaño más en su ascenso hacia la excelencia científica, un camino pavimentado con rigurosidad, perseverancia y un profundo compromiso con la salud pública.
La historia de la Dra. Pardo es también un testimonio de resiliencia. Su expulsión del posgrado de Ciencias Biológicas en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) por su participación en las protestas universitarias de 1968, lejos de desalentarla, fortaleció su convicción de luchar por un México más justo y equitativo, una lucha que ha llevado a cabo no solo en las calles, sino también en los laboratorios, a través de su incansable búsqueda de soluciones para las enfermedades que aquejan a la población.
El ejemplo de la Dra. Pardo Cemo inspira a las nuevas generaciones de científicos, especialmente a las mujeres, a perseguir sus sueños y a romper las barreras que aún existen en el ámbito científico. Su legado, más allá de los reconocimientos y publicaciones, reside en la formación de jóvenes investigadores y en la incuestionable contribución al avance del conocimiento en beneficio de la humanidad. Su nombre se inscribe con letras de oro en la historia de la ciencia mexicana, y su trabajo continúa siendo un referente para todos aquellos que buscan un mundo mejor a través de la investigación.
Fuente: El Heraldo de México