2 de junio de 2025 a las 20:15
Solsticio de verano: ¡el día más largo!
El solsticio de verano, un fenómeno astronómico que marca el inicio del verano en el hemisferio norte, nos regala el día más largo del año. Aunque el día sigue teniendo 24 horas, la inclinación de la Tierra hacia el Sol permite que el hemisferio norte reciba la mayor cantidad de luz solar, prolongando las horas de luz y acortando la noche. Este 2025, el solsticio de verano llegará el viernes 20 de junio a las 20:42 horas, según el INAOE. Imaginen, el sol bañándonos con su luz durante más tiempo, invitándonos a disfrutar de actividades al aire libre, a conectar con la naturaleza y a celebrar la vida.
Este fenómeno, explicado magistralmente por la Dra. Julieta Fierro, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, no se trata de una alteración en la duración del día, sino de la cantidad de luz solar que recibimos. Es como si el Sol, en su recorrido por el cielo, se detuviera un instante, regalándonos un día bañado en luz. La Dra. Fierro nos recuerda que, aunque en México no se celebra con la misma intensidad que en otros países, el solsticio de verano es una oportunidad para renovar nuestra energía, para recibir con los brazos abiertos la promesa de días más largos y luminosos.
En el norte de Europa, por ejemplo, el solsticio de verano es una festividad ancestral. Desde tiempos inmemoriales, se han encendido hogueras, se han realizado danzas rituales y se han compartido historias bajo el sol de medianoche, celebrando la fertilidad de la tierra y la promesa de una buena cosecha. Imaginen la magia de esas noches, donde el sol apenas se oculta en el horizonte, creando un crepúsculo eterno que baña el paisaje con una luz dorada.
A diferencia del solsticio de primavera, que en México se celebra con gran fervor en sitios arqueológicos como Teotihuacán, el solsticio de verano pasa casi desapercibido. Sin embargo, es una oportunidad para reflexionar sobre la conexión entre la humanidad y el cosmos, para maravillarnos ante la precisión de los ciclos naturales y para apreciar la belleza del universo que nos rodea. Podemos aprovechar este día para conectar con nuestra propia luz interior, para cultivar la esperanza y la alegría, y para sembrar las semillas de nuestros sueños, con la certeza de que, al igual que el sol, nuestra luz también brillará con intensidad.
La palabra "solsticio" proviene del latín "solstitium", que significa "sol quieto". Y es que, durante el solsticio, el sol parece detenerse en su punto más alto del cielo, antes de comenzar su descenso hacia el invierno. Es un momento de pausa, de contemplación, de conexión con la energía vital que nos regala el astro rey. Este 20 de junio, alcemos la mirada al cielo y agradezcamos la luz que nos ilumina, la energía que nos revitaliza y la promesa de un verano lleno de vida.
Más allá de la ciencia, el solsticio de verano nos invita a reconectar con la naturaleza, a celebrar la vida y a renovar nuestras esperanzas. Es una oportunidad para disfrutar de la luz, del calor y de la energía del sol, y para recordar que, al igual que la naturaleza, nosotros también somos parte de un ciclo continuo de renovación y crecimiento. Así que, este 20 de junio, abramos nuestros corazones a la luz del solsticio de verano y permitamos que su energía nos inspire a vivir con plenitud.
Fuente: El Heraldo de México