29 de mayo de 2025 a las 05:30
¡Tu voto elige la justicia!
¡Un cambio histórico se avecina en el horizonte de la justicia mexicana! La voz de la ciudadanía resuena con fuerza en las palabras de María Estela Ríos González, candidata a ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien en el fervor de su cierre de campaña, proclamó la llegada de una nueva era democrática. "Ese voto es algo que se ganó, ese voto lo hemos ganado los ciudadanos y ciudadanas", resonaron sus palabras, cargadas de la promesa de una justicia más cercana, más representativa, más nuestra.
Imaginen, por un instante, el poder que reside en cada voto. Por décadas, la designación de los guardianes de la justicia, aquellos que interpretan las leyes y velan por su cumplimiento, estuvo reservada a un círculo selecto, una élite que se escudaba tras el manto de la meritocracia. Pero, ¿era realmente mérito lo que guiaba estas decisiones? Ríos González pone en tela de juicio esta práctica, argumentando que la realidad distaba mucho de este ideal. Las sombras de la opacidad y la influencia se cernían sobre un proceso que debería ser transparente e imparcial.
Hoy, la luz de la democracia ilumina este camino. La elección de jueces y magistrados federales por voto popular se alza como un faro de esperanza, un símbolo de la transformación que México anhela. Ya no serán decisiones tomadas en la oscuridad de despachos cerrados, sino en la plaza pública, a la luz del día, con la participación activa de quienes serán los beneficiarios de una justicia más justa: los ciudadanos.
Este cambio trascendental no está exento de desafíos. La construcción de un sistema de elección popular robusto y transparente requiere un esfuerzo conjunto, una participación activa y consciente de todos los actores involucrados. Debemos informarnos, debatir, cuestionar y, sobre todo, ejercer nuestro derecho al voto de manera responsable.
La visión de Ríos González es clara: una justicia que emane del pueblo, que responda a sus necesidades y que garantice la igualdad ante la ley. Un sistema donde la voz de cada ciudadano tenga el mismo peso, donde la meritocracia sea una realidad y no una simple fachada.
¿Estamos preparados para asumir este reto? La respuesta está en nuestras manos. El futuro de la justicia mexicana depende de nuestra participación, de nuestro compromiso con la construcción de una sociedad más democrática y justa. El voto es nuestra herramienta, nuestra voz, nuestro poder. Usémoslo con sabiduría y responsabilidad, para construir el México que soñamos.
Este es un momento crucial en la historia de nuestro país. La posibilidad de elegir a quienes nos representarán en el Poder Judicial nos coloca en una posición privilegiada. No podemos desaprovechar esta oportunidad. Informémonos, participemos, votemos. El futuro de la justicia está en juego, y nosotros somos los protagonistas de este cambio. Hagamos que nuestra voz se escuche, que nuestro voto cuente. Construyamos juntos la justicia que México merece.
Fuente: El Heraldo de México