30 de mayo de 2025 a las 00:00
San Cristóbal: ¿Policías reclutando jóvenes?
La sombra de la corrupción policial se cierne sobre San Cristóbal de la Barranca, Jalisco, tras la detención de dos agentes municipales presuntamente involucrados en el reclutamiento ilegal y traslado de jóvenes con falsas promesas de empleo. Este caso, que ha sacudido a la comunidad, destapa la posible conexión de elementos de seguridad con redes de crimen organizado que operan en la región, aprovechándose de la vulnerabilidad de personas en busca de oportunidades.
La historia comenzó en la bulliciosa Central Camionera de Tlaquepaque, un punto neurálgico de llegadas y partidas. Allí, entre la multitud, una menor de 17 años y un joven de 18, originarios de Zacapu, Michoacán, esperaban con la ilusión de un nuevo comienzo. Sin embargo, la promesa de un trabajo que les cambiaría la vida se convertiría en una pesadilla. Su desorientación, palpable a ojos de los agentes de seguridad que forman parte del operativo permanente en la terminal, despertó las sospechas que desencadenaron la investigación.
La mujer que los acompañaba, identificada como Andrea Montserrat N., confesó bajo interrogatorio que su misión era entregar a los jóvenes a dos policías municipales de San Cristóbal de la Barranca que los esperarían en el módulo tres. Como piezas de un macabro rompecabezas, los elementos de la trama comenzaron a encajar. La llegada de los oficiales en una patrulla oficial, lejos de brindar seguridad, confirmó las sospechas. Marvin Alexis N. y Ernesto N., policías en activo, fueron detenidos en el acto junto a la mujer.
Según las declaraciones del Fiscal de Jalisco, Salvador González De los Santos, la investigación apunta a que los jóvenes serían trasladados a Zacatecas, una zona identificada en otras carpetas de investigación como punto de destino para víctimas de reclutamiento. Si bien aún no se ha determinado a qué grupo o individuos serían entregados, la hipótesis de una conexión con redes criminales cobra fuerza.
Un dato perturbador que añade un matiz aún más oscuro a este caso es la presunta afirmación de los policías detenidos, quienes al momento de su arresto declararon ser familiares directos de la alcaldesa de San Cristóbal de la Barranca. Esta información, posteriormente desmentida, plantea interrogantes sobre la posible existencia de una red de protección dentro del propio aparato municipal.
Las autoridades se encuentran trabajando arduamente para esclarecer los hechos y desmantelar la red criminal que se esconde detrás de estas prácticas. La Fiscalía de Jalisco busca imputar a los detenidos el delito de trata de personas, un crimen que atenta contra la dignidad y la libertad de los individuos. Este caso pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión dentro de las corporaciones policiales, así como de implementar estrategias efectivas para prevenir y combatir el reclutamiento ilegal, protegiendo a los más vulnerables de las falsas promesas que esconden redes de explotación y criminalidad. ¿Qué mecanismos de control fallaron para que dos agentes de la ley se vieran involucrados en este tipo de delito? ¿Qué garantías existen para que situaciones como esta no se repitan? Estas son algunas de las preguntas que exigen respuestas y que la sociedad jalisciense espera se esclarezcan con la mayor transparencia.
Fuente: El Heraldo de México