29 de mayo de 2025 a las 06:30
Patriota en problemas: ¿Drogas en la NFL?
La incertidumbre se cierne sobre Foxborough. Un video que muestra a Stefon Diggs, la flamante adquisición de los Patriots, en una situación comprometedora ha desatado una ola de especulaciones y preguntas sin respuesta. Las imágenes, ampliamente difundidas en redes sociales, muestran al receptor entregando una bolsa con lo que parecen ser cristales rosados a un grupo de mujeres a bordo de un yate. La presencia de la rapera Cardi B, con quien se ha vinculado sentimentalmente a Diggs en los últimos meses, añade otra capa de complejidad al asunto. Si bien la naturaleza exacta del contenido de la bolsa permanece sin confirmar, la mera asociación con sustancias ilícitas arroja una sombra sobre la imagen del jugador y, por extensión, del equipo.
Mike Vrabel, en su primer año al mando de los Patriots, se encuentra en una posición delicada. Su respuesta, cuidadosamente calculada, no ha hecho más que alimentar las conjeturas. "Las conversaciones que he tenido con Stefon permanecerán entre él, yo y el equipo", declaró el entrenador, dejando entrever la existencia de un diálogo interno, pero sin revelar detalles cruciales. La frase “queremos tomar grandes decisiones dentro y fuera del campo”, resonó con un eco ambiguo, dejando a la interpretación si se refería a una posible sanción disciplinaria o simplemente a un llamado general a la responsabilidad.
La llegada de Diggs, un cuatro veces Pro Bowler, se percibía como un impulso vital para la ofensiva de los Patriots. Su contrato de tres años por 69 millones de dólares, con 26 millones garantizados, representaba una apuesta significativa por parte de la franquicia. Tras dos temporadas consecutivas con un balance decepcionante de cuatro victorias, la presión por revertir la tendencia es inmensa. La lesión de ligamento cruzado anterior que sufrió Diggs en octubre pasado ya generaba dudas sobre su rendimiento, y ahora este nuevo incidente añade un factor de riesgo adicional.
La expectativa en torno a la dupla Diggs-Maye era palpable. El joven mariscal de campo, Drake Maye, en su segundo año en la liga, necesita un receptor de élite para consolidar su desarrollo. La veteranía y la habilidad de Diggs, cuando está en plena forma, lo convertían en el candidato ideal. Ahora, la incertidumbre reina sobre si podrá estar disponible, tanto física como mentalmente, para cumplir con las expectativas.
La sombra de Bill Belichick y Jerod Mayo, predecesores de Vrabel, se alarga sobre el Gillette Stadium. Dos temporadas por debajo de las expectativas dejaron una herida abierta en la afición. Vrabel tiene la ardua tarea de reconstruir la confianza y devolver al equipo a la senda del triunfo. El "caso Diggs" se presenta como su primera gran prueba de fuego. ¿Optará por la mano dura, enviando un mensaje claro a la plantilla? ¿O privilegiará la estabilidad del equipo, buscando contener el daño y minimizar las distracciones? El tiempo, y las decisiones que tome Vrabel en los próximos días, dictarán el curso de la temporada. Mientras tanto, la afición de los Patriots espera con impaciencia, dividida entre la esperanza de un resurgimiento y el temor a una nueva decepción.
Fuente: El Heraldo de México