29 de mayo de 2025 a las 11:45
Escapadas Tranquilas para Jubilados cerca de CDMX
Escapar de la rutina después de la jubilación es un deseo común. Muchos sueñan con ese merecido descanso, con la libertad de no tener horarios ni responsabilidades laborales. Sin embargo, la inactividad total puede llevar a una monotonía incluso más profunda que la del trabajo. El aburrimiento acecha, como lo confirman quienes ya transitan esta etapa. Si alguna vez hemos sentido la necesidad de "vacaciones de las vacaciones", es muy probable que también necesitemos vacaciones durante la jubilación. Sí, las vacaciones para jubilados existen, y pueden ser la clave para una vida plena y emocionante.
La clave para una jubilación vibrante está en nuestras manos (y en nuestros ahorros). Para quienes buscan escapar del bullicio de la CDMX, existen opciones cercanas que ofrecen experiencias enriquecedoras y revitalizantes.
Un remanso de paz en Aculco: Para los amantes de los pueblos con encanto, Aculco, en el Estado de México, es una joya colonial. Su plaza central, rodeada de una parroquia imponente, respira historia y tranquilidad. El acceso es sencillo: por la carretera México-Querétaro, pasando la caseta de cobro, a la altura de Encinillas, una desviación bajo la autopista nos conduce a este oasis de paz. El exconvento de San Jerónimo es una visita obligada, y para quienes buscan el sonido relajante del agua, las cascadas La Concepción y Tixhiñú ofrecen un espectáculo natural inolvidable.
Naturaleza y aventura en Mineral del Chico: En Pachuca, Hidalgo, Mineral del Chico espera a quienes buscan conectar con la naturaleza. Si bien las actividades como rappel, escalada y excursionismo son populares, la simple inmersión en el bosque ofrece una tranquilidad incomparable, lejos del ruido de la ciudad. Sus construcciones arquitectónicas, que datan de finales del siglo XIX, narran la historia de los mineros ingleses que llegaron a explotar las regiones hidalguenses en busca de plata. Llegar es fácil: desde Pachuca, tomamos la carretera 105 hacia el Corredor de la Montaña, y antes de Real del Monte, una desviación nos lleva al Parque Nacional El Chico, un paraíso para los amantes de la naturaleza.
Siguiendo los pasos de Sor Juana: La Ruta de Sor Juana, un viaje a través de la historia y la literatura, es una opción fascinante para quienes buscan una experiencia cultural. En Amecameca, la Ex Hacienda Panoaya, donde se dice que Sor Juana Inés de la Cruz descubrió su pasión por las letras, nos transporta a otra época. En Tepetlixpa, el Centro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz resguarda los vestigios del lugar donde nació esta destacada figura literaria. Y en el Paso de Cortés, se ofrecen tours y expediciones, incluso para adultos mayores y jubilados, para contemplar la imponente "Mujer Dormida". Para llegar, tomamos la Calzada Ignacio Zaragoza rumbo a Puebla, pasamos la caseta de cobro hacia Cuautla, y seguimos hasta Tlalmanalco, en el Estado de México.
Cadereyta, un Pueblo Mágico con mucho que ofrecer: A pesar de su tamaño, Cadereyta, en Querétaro, ofrece una experiencia completa para quienes buscan escapar de la monotonía. Su jardín botánico, la Ruta de las Misiones, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y la atmósfera de tranquilidad que se respira en sus calles, lo convierten en un destino ideal para disfrutar la jubilación. El acceso es por la carretera México-Querétaro. Tras pasar las casetas de Tepotzotlán y Palmillas, seguimos los señalamientos hacia Tequisquiapan para llegar a este encantador Pueblo Mágico.
Estas son solo algunas opciones para quienes buscan una jubilación activa y llena de experiencias. La clave está en explorar, descubrir y disfrutar de la libertad que esta etapa nos ofrece, creando recuerdos inolvidables y viviendo cada día al máximo. ¡La jubilación no es el fin, sino el comienzo de una nueva aventura!
Fuente: El Heraldo de México