29 de mayo de 2025 a las 05:50
Descubre el Místico Infierno de la Piedra del Diablo
Sumérjanse en la fascinante dualidad del Parque Nacional Fuentes Brotantes en Tlalpan, un oasis de verdor que late en el corazón de la caótica Ciudad de México. Este pulmón verde, irrigado por cristalinos riachuelos y envuelto en el susurro de antiguas cascadas, ofrece un respiro a la vorágine urbana, un santuario para la biodiversidad que se aferra a la vida en medio del cemento. Imaginen un lienzo donde la modernidad se funde con la naturaleza, donde los senderos invitan a la contemplación y el aire fresco acaricia el rostro, un remanso de paz ideal para familias, turistas y amantes de la naturaleza. Pero, como dos caras de una misma moneda, Fuentes Brotantes esconde un lado oscuro, un misterio que se arrastra entre los árboles y susurra en el viento.
La leyenda de la "Piedra del Diablo", también conocida como la "Piedra Encantada", ha trascendido generaciones, tejiendo una red de temor y fascinación alrededor de este emblemático parque. Se dice que esta enorme roca, ubicada junto a un pequeño riachuelo, posee un poder siniestro, una puerta a lo desconocido que se abre para engullir a los incautos, especialmente a niños y jóvenes que osan acercarse demasiado. La historia se remonta a la época colonial, a los oscuros días de la Inquisición española en la Nueva España. Se cuenta que una pareja de enamorados, perseguidos por un oficial que se oponía a su unión, hallaron refugio en la piedra, la cual se abrió milagrosamente para ocultarlos, tragándoselos sin dejar rastro.
Desde entonces, la leyenda se ha perpetuado en el imaginario colectivo, transmitiéndose de padres a hijos como una advertencia susurrada en la oscuridad. Los niños aprenden a temer la piedra, a rechazar las ofrendas de flores, frutas o dulces que misteriosamente aparecen cerca de ella, pues se cree que son trampas del Diablo para atraer a sus víctimas. Y no solo son los niños los que perciben la energía inquietante que emana de este lugar. Numerosos testimonios hablan de sucesos inexplicables: gritos desgarradores que cortan el silencio de la noche, apariciones fantasmales que se desvanecen entre la niebla y la figura espectral de una mujer que vaga por los alrededores, una "Llorona" atrapada en su propio tormento. Investigadores de fenómenos paranormales y estudiosos de la cultura popular de todo el mundo se han sentido atraídos por este enigma, buscando respuestas en las sombras de Fuentes Brotantes.
Pero más allá de las leyendas y los misterios, Fuentes Brotantes es un tesoro ecológico que lucha por sobrevivir. Sus 129 hectáreas albergan manantiales que brotan de la tierra, un pequeño lago que refleja el cielo y una rica biodiversidad que incluye una gran variedad de aves, mamíferos y reptiles. Lamentablemente, la urbanización descontrolada y las invasiones irregulares han mermado su extensión original, amenazando este frágil ecosistema. A pesar de ello, el parque se mantiene como un bastión de la naturaleza en medio de la jungla de asfalto, un espacio de encuentro para quienes buscan conectar con la tierra, con la historia y, quizás, con lo desconocido. Visiten Fuentes Brotantes, respiren su aire fresco, admiren su belleza natural… pero presten atención a los susurros del viento, a las sombras que danzan entre los árboles, pues la leyenda de la Piedra del Diablo sigue viva, esperando a quien ose desafiar sus misterios.
Fuente: El Heraldo de México