29 de mayo de 2025 a las 15:45
CDMX bajo el agua: lo que debes saber
La madrugada del 29 de mayo nos despertó con el rugido del cielo descargando su furia sobre la Ciudad de México. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, con la premura que la situación exige, activó la alerta roja en Azcapotzalco, Gustavo A. Madero y Tlalpan, pintando un mapa de la capital con pinceladas carmesí que anuncian la intensidad de las precipitaciones. Imaginen la fuerza de la naturaleza, un diluvio persistente, capaz de anegar calles y avenidas, convirtiendo el paisaje urbano en un reflejo acuoso del cielo encapotado.
Mientras tanto, la alerta naranja tiñó Coyoacán, Cuauhtémoc, Iztacalco, Iztapalapa y Xochimilco, un llamado a la precaución, a la vigilancia constante del entorno, a la preparación ante la inminente llegada de las aguas. En estas demarcaciones, la lluvia, aunque menos intensa, no deja de ser una amenaza latente, capaz de generar encharcamientos significativos y alterar el ritmo de la vida cotidiana.
Benito Juárez, Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Miguel Hidalgo, Milpa Alta y Venustiano Carranza, bajo la alerta amarilla, observan con cautela el desarrollo de la tormenta. Si bien la intensidad de la lluvia se prevé menor, la posibilidad de encharcamientos y corrientes de agua repentinas sigue presente, un recordatorio de la fuerza impredecible de la naturaleza.
Desde las primeras horas, los heroicos bomberos de la ciudad, incansables y siempre dispuestos, se han desplegado por las zonas afectadas, trabajando sin descanso para liberar las calles del agua acumulada. Con sus mangueras y equipos especializados, luchan contra la inundación, abriendo paso al tráfico y previniendo mayores daños. Su labor, muchas veces invisible, es fundamental para garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
La alerta roja, la más severa de todas, nos recuerda la importancia de la prevención. Guardar documentos importantes en bolsas de plástico, desconectar aparatos eléctricos para evitar cortocircuitos, y evitar cruzar puentes cuando el nivel del agua sube peligrosamente son medidas esenciales para proteger nuestra vida y nuestro patrimonio. La caída de árboles y ramas, un riesgo adicional en estas circunstancias, nos obliga a extremar precauciones al transitar por las calles.
La alerta naranja, con lluvias de 30 a 49 milímetros, y la alerta amarilla, con precipitaciones de 15 a 29 milímetros, también requieren de nuestra atención y responsabilidad. Encharcamientos y fuertes corrientes de agua pueden convertir las calles en ríos improvisados, dificultando el tránsito y poniendo en riesgo a peatones y conductores.
Manténganse informados, sigan las recomendaciones de las autoridades y consulten el minuto a minuto de la evolución de las lluvias. La solidaridad y la responsabilidad ciudadana son cruciales para afrontar estos eventos meteorológicos y minimizar sus consecuencias. En momentos como estos, la unión y la cooperación nos hacen más fuertes. No olviden reportar cualquier emergencia a los números de contacto habilitados. Su colaboración es invaluable para la seguridad de todos. La ciudad, unida, enfrentará y superará este desafío.
Fuente: El Heraldo de México