Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad

29 de mayo de 2025 a las 17:05

Caos en Guadalupe: ¡Pelea en la cancha deja heridos!

La noche del domingo, la pasión futbolística se desbordó en tragedia en las canchas Gama de la colonia La Herradura, en Guadalupe, Nuevo León. Lo que comenzó como un partido más en la popular cancha ubicada en el cruce de José María Arteaga y Pátzcuaro, terminó en una violenta batalla campal que dejó a dos jóvenes heridos y una estela de preguntas sobre la seguridad en espacios deportivos amateur.

Alrededor de las 9 de la noche, el silbato que marcaba el ritmo del encuentro se vio opacado por los gritos y el tumulto. Una falta, aparentemente común en el fragor del juego, se convirtió en la chispa que encendió la pradera. De los reclamos verbales se pasó rápidamente a los empujones, y en cuestión de segundos, la cancha se transformó en un ring de boxeo improvisado, donde los puños volaban y la deportividad quedaba relegada a un segundo plano.

La tensión se disparó aún más cuando, según testigos presenciales, entre la maraña de cuerpos forcejeando, un arma de fuego y un arma blanca hicieron su aparición. El pánico se apoderó de los presentes, quienes hasta ese momento habían sido meros espectadores de una riña que escalaba a niveles alarmantes. El sonido metálico del arma y el brillo del filo convirtieron el ambiente festivo en un escenario de terror.

La violencia desatada dejó un saldo lamentable. Héctor Ramiro, de 25 años, recibió una brutal golpiza, incluyendo múltiples patadas en la cabeza, que lo dejaron inconsciente en el campo. La rápida intervención de los servicios de emergencia permitió su traslado al Hospital Universitario, donde permanece bajo observación médica y se espera un parte sobre su estado de salud. Otro joven, José Luis Arellano, de apenas 18 años, también sufrió las consecuencias de la riña, resultando con lesiones en un pie que requirieron su traslado al Hospital San Jorge.

Tras la brutal agresión, los presuntos responsables se dieron a la fuga a bordo de un Kia blanco y un Nissan March rojo, según la información proporcionada por testigos que presenciaron el escape. La policía de Guadalupe arribó al lugar de los hechos para tomar conocimiento de la situación y recabar las primeras declaraciones. Ahora, la investigación recae en la liga organizadora del partido, a quienes se les ha solicitado la información de los jugadores implicados para poder identificar y detener a los responsables de esta lamentable muestra de violencia.

Este incidente pone en relieve la necesidad de reforzar la seguridad en los espacios deportivos amateur. La falta de control y la facilidad con la que se introdujeron armas al recinto son factores que deben ser analizados y abordados con seriedad. La comunidad deportiva de Guadalupe exige respuestas y medidas que garanticen la seguridad de quienes practican y disfrutan del fútbol en la localidad. ¿Qué medidas se tomarán para prevenir futuros incidentes? ¿Se reforzará la seguridad en las canchas? ¿Se sancionará ejemplarmente a los responsables? Estas son las preguntas que flotan en el aire y que esperan ser respondidas por las autoridades competentes. El futuro del deporte local depende de ello.

Fuente: El Heraldo de México