29 de mayo de 2025 a las 20:55
Caen redes de fentanilo: Capturado "El Payo"
La sombra del narcotráfico se cierne una vez más sobre Sinaloa. En un operativo conjunto que demostró la fuerza y coordinación de las instituciones mexicanas, Juan Pablo “B”, alias “El Payo” o “El Payo Zurita”, fue arrancado de las calles de Los Mochis. Este individuo, pieza clave en el engranaje criminal que alimenta el flujo de fentanilo y metanfetamina hacia Estados Unidos, no es un simple traficante. Su nombre resuena en los pasillos del poder criminal, ligado a figuras de alto calibre como Oscar Manuel “G”, alias “El Músico”, y el temido Fausto Isidro “M” Flores, alias “Chapo Isidro”, líder prominente de la organización de los “Beltrán Leyva”. Imaginen la telaraña de conexiones, las rutas trazadas con sangre y dólares, el poder que emanaba de este hombre ahora tras las rejas.
Este golpe no es producto de la casualidad, sino el fruto de un minucioso trabajo de inteligencia. Agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República (FGR), en conjunto con la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), tejieron una red invisible alrededor de “El Payo”, recopilando pruebas, siguiendo sus movimientos, analizando cada detalle hasta tener la certeza necesaria para actuar. No se trató de un simple arresto, sino de una operación quirúrgica para extirpar un tumor maligno que amenazaba la paz y la seguridad de Sinaloa.
La madrugada se cernía sobre Los Mochis cuando las fuerzas del orden se desplegaron en la colonia Jardines del Bosque. La tensión se podía cortar con un cuchillo. En la calle Sauce Llorón, una casa aparentemente normal ocultaba a un hombre con una orden de aprehensión por tráfico de fentanilo y metanfetamina. Los agentes, con la precisión de un relojero, irrumpieron en el domicilio, asegurando a Juan Pablo “B” y dos armas de fuego cortas que yacían en el interior. En ese instante, un eslabón crucial de la cadena criminal se rompía.
Más allá del arresto, este operativo envía un mensaje contundente: el Estado de derecho no se negocia. La impunidad no tiene cabida en Sinaloa. Las instituciones mexicanas están unidas y dispuestas a combatir con firmeza a los generadores de violencia, a aquellos que lucran con el sufrimiento ajeno. La detención de “El Payo” es una victoria, un paso adelante en la lucha contra el narcotráfico, pero la batalla no ha terminado. La labor de inteligencia continúa, las investigaciones siguen su curso, y la promesa de un Sinaloa más seguro se renueva con cada operativo.
El inmueble en la calle Sauce Llorón, ahora sellado y bajo resguardo policial, se convierte en un símbolo. Un símbolo de la justicia que avanza, de la esperanza que se renueva, de la lucha incansable contra la delincuencia. Es un recordatorio de que, aunque la sombra del narcotráfico aún se cierne sobre Sinaloa, la luz de la justicia se abre paso, iluminando el camino hacia un futuro más pacífico. Y mientras las autoridades trabajan sin descanso para desarticular las células delictivas, la sociedad sinaloense se aferra a la esperanza de un mañana libre del miedo y la violencia.
Fuente: El Heraldo de México