28 de mayo de 2025 a las 09:35
Tu voto: La clave del cambio.
El pasado 30 de marzo marcó el inicio de un proceso crucial para el futuro de México: las campañas electorales extraordinarias del Poder Judicial. Este periodo ha brindado una oportunidad única para acercarnos a la ciudadanía, escuchar sus inquietudes y comprender la profunda necesidad de una transformación en nuestro sistema de justicia. A lo largo de mi recorrido por el país, he sido testigo de las experiencias, a menudo frustrantes, de los mexicanos con sus juzgadores. He podido palpar la desconfianza y la necesidad de un cambio profundo que acerque la justicia al pueblo.
La reforma judicial del 15 de septiembre de 2024 ha generado un debate nacional, con voces a favor y en contra, lo cual es natural en una democracia vibrante. Sin embargo, más allá de las diferencias, es fundamental no perder de vista el objetivo común: el bienestar de las familias mexicanas y la estabilidad de nuestro país. Este proceso electoral trasciende las ideologías y nos invita a reflexionar sobre el tipo de justicia que queremos construir.
La necesidad de un cambio radical en el Poder Judicial es innegable. ¿Cuántos casos hemos presenciado en los medios de comunicación que evidencian las fallas del sistema? Liberaciones inexplicables de criminales peligrosos, fallos cuestionables que benefician a poderosos empresarios, jueces con patrimonios inexplicables… Estas situaciones han minado la confianza de la ciudadanía en la justicia y han generado una profunda necesidad de cambio.
Este proceso electoral extraordinario nos ofrece una oportunidad histórica para acercar a los juzgadores al pueblo, para romper la burbuja en la que se encontraban y confrontarlos con la realidad que viven millones de mexicanos. El Poder Judicial, de los tres poderes de la Unión, ha sido históricamente el más distante de la ciudadanía. ¿Cuántos mexicanos conocen realmente su estructura y sus atribuciones? Esta desconexión ha contribuido a la percepción de un sistema lejano e inaccesible.
El 1 de junio tenemos la oportunidad de ejercer nuestro derecho al voto y ser protagonistas del cambio. Cada voto cuenta, cada voz importa. Independientemente de la opción que elijamos, lo fundamental es participar activamente en la construcción del futuro de México. No permitamos que la apatía o la indiferencia nos silencien. No dejemos que otros decidan por nosotros.
Recorriendo el país, he constatado que, a pesar de las diferencias, todos los mexicanos, desde el norte hasta el sur, compartimos un mismo anhelo: un mejor futuro para nuestro país. El 1 de junio, con nuestro voto, podemos contribuir a hacer realidad ese deseo. Votar es un acto de responsabilidad, una herramienta poderosa para construir el México que queremos: un país con justicia, bienestar y estabilidad. Participemos activamente y asumamos nuestro rol en la construcción de un futuro más justo para todos. Nuestro voto es nuestra voz, no la desperdiciemos.
Fuente: El Heraldo de México