Inicio > Noticias > Arquitectura
28 de mayo de 2025 a las 09:25
Tatiana Bilbao bendice Venecia con arquitectura sagrada.
En un mundo obsesionado con la novedad y el espectáculo, la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao nos invita a redescubrir la belleza de lo esencial con Opera Aperta, el pabellón de la Santa Sede en la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura de Venecia. Lejos de las estructuras imponentes y las demostraciones de virtuosismo técnico, Bilbao nos presenta un proyecto humilde pero profundamente significativo, centrado en la restauración, la comunidad y el cuidado mutuo.
Imagine un antiguo complejo religioso, Santa Maria Ausiliatrice, deteriorado por el tiempo y las inclemencias del clima, reviviendo gracias al trabajo conjunto de restauradores profesionales, estudiantes entusiastas y vecinos comprometidos. Este no es un proyecto arquitectónico convencional; es un acto de sanación, una reafirmación de la capacidad humana para preservar su patrimonio y reconstruir lazos sociales. Bilbao, con la sabiduría de quien entiende que la arquitectura trasciende los ladrillos y el cemento, ha transformado este espacio en un laboratorio vivo donde la restauración se convierte en un vehículo para la cohesión social.
La encíclica 'Laudato si', del Papa Francisco, resuena en cada rincón de Opera Aperta. El llamado a cuidar nuestra "casa común" se materializa en la práctica, en la elección de materiales, en la reutilización de elementos existentes y en la creación de un entorno que fomenta la convivencia. No se trata solo de restaurar un edificio, sino de restaurar la confianza en el otro, en la posibilidad de un futuro compartido y sostenible.
Opera Aperta es un espacio en constante evolución, un organismo vivo que respira al ritmo de la comunidad que lo habita. Los martes y jueves, el aroma de la comida casera inunda el aire gracias a Távola Aperta, una cocina comunitaria donde se comparten alimentos y experiencias. El resto de la semana, los refrigeradores están disponibles para trabajadores y visitantes, un gesto sencillo pero poderoso que habla de solidaridad y hospitalidad. La música también tiene su lugar en este ecosistema de intercambio. Un piano, un arpa, una marimba, instrumentos que esperan ser tocados, invitan a la improvisación y al encuentro espontáneo.
La magia de Opera Aperta radica en su capacidad para conectar con lo humano, para recordarnos que la arquitectura no es un fin en sí mismo, sino un medio para construir un mundo mejor. Bilbao, con su visión humanista y su compromiso social, ha logrado trascender los límites de la disciplina para crear una experiencia profundamente conmovedora. No es de extrañar que el jurado de la Bienal haya reconocido el valor de este proyecto, otorgándole una mención especial por su capacidad para generar un espacio de intercambio, negociación y restauración. Opera Aperta no es solo un pabellón; es un testimonio de la fuerza transformadora de la arquitectura cuando se pone al servicio de la comunidad y del cuidado del planeta. Es una invitación a repensar nuestra relación con el entorno construido y a valorar la belleza de lo simple, de lo esencial, de lo humano. Una lección que, sin duda, resonará mucho más allá de los muros de la Bienal de Venecia.
Fuente: El Heraldo de México