Inicio > Noticias > Exploración espacial
28 de mayo de 2025 a las 03:10
Starship despega con cohete reciclado ¡Mira el VIDEO!
El rugido de los motores Raptor volvió a estremecer Boca Chica, Texas, el 27 de mayo, marcando un nuevo capítulo en la ambiciosa carrera espacial de SpaceX. No se trató de un lanzamiento más de Starship, sino de un paso firme hacia la reutilización de componentes clave, un factor crucial para hacer realidad el sueño de los viajes interplanetarios. Esta novena prueba de vuelo, a diferencia de sus predecesoras, vio al imponente Super Heavy, el cohete propulsor de Starship, emprender su segundo viaje al espacio, consolidando una filosofía de eficiencia y sostenibilidad que SpaceX ha defendido desde sus inicios.
Recordemos que el octavo vuelo de Starship culminó en una explosión minutos después de la separación del Super Heavy, un incidente atribuido a una falla en uno de los motores. Lejos de amilanarse, SpaceX asumió el reto, analizó minuciosamente los datos y implementó mejoras significativas en el hardware para aumentar la fiabilidad del sistema, demostrando una vez más su capacidad de aprendizaje y adaptación.
La reutilización del Super Heavy no fue el único hito de esta misión. Además de someter 29 de sus 33 motores Raptor, ya probados en vuelo, a nuevas evaluaciones, esta prueba representó una oportunidad invaluable para recopilar datos cruciales sobre el rendimiento y la fiabilidad de futuros propulsores, información esencial para refinar y optimizar cada detalle del diseño.
Mientras el Super Heavy demostraba su capacidad de re-vuelo, la etapa superior de Starship se embarcó en una misión suborbital con objetivos ambiciosos, incluyendo el despliegue de ocho simuladores Starlink. Estos simuladores, con dimensiones similares a las de los satélites Starlink de próxima generación, compartieron la trayectoria suborbital de Starship, desintegrándose al entrar en la atmósfera. Este ejercicio, aunque aparentemente simple, reviste una gran importancia para el futuro despliegue de constelaciones de satélites, un elemento clave en la estrategia de SpaceX para brindar acceso global a internet de alta velocidad.
Pero la ambición de esta misión no terminaba ahí. El reencendido de un motor Raptor durante el vuelo y la eliminación estratégica de varias placas del fuselaje de Starship permitieron realizar pruebas de estrés en zonas críticas del vehículo durante el reingreso atmosférico. Estas zonas, sometidas a temperaturas extremas y presiones descomunales, representan uno de los mayores desafíos para la reutilización de naves espaciales. La inclusión de placas metálicas alternativas, incluyendo una con refrigeración activa, proporcionó datos invaluables para la selección de materiales que garanticen la integridad de Starship en futuras misiones.
En resumen, la novena prueba de vuelo de Starship no solo representó un avance significativo en la búsqueda de la reutilización de cohetes, sino que también constituyó una plataforma para la experimentación y la recopilación de datos cruciales para el desarrollo de futuras misiones. El camino hacia Marte es largo y complejo, pero con cada lanzamiento, con cada prueba, SpaceX se acerca un paso más a hacer realidad el sueño de la humanidad de explorar otros mundos. La innovación, la perseverancia y la apuesta por la reutilización son los pilares que sostienen este ambicioso proyecto, y el mundo observa con expectación cada nuevo hito en esta fascinante aventura espacial.
Fuente: El Heraldo de México