28 de mayo de 2025 a las 21:10
Sheinbaum lamenta enfoque del fiscal en Ayotzinapa
La reciente declaración del fiscal Rosendo Gómez Piedra, al referirse a la búsqueda de los "cadáveres" de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ha generado una ola de reacciones y una profunda preocupación entre los familiares y la sociedad mexicana. Las palabras del fiscal, calificadas de "muy desafortunadas" por la propia presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reabren heridas aún latentes y siembran dudas sobre el rumbo de las investigaciones. Más allá de un simple error de comunicación, la expresión utilizada por Gómez Piedra parece reflejar una preconcepción sobre el destino de los jóvenes desaparecidos, lo cual contrasta con la esperanza y la exigencia de verdad y justicia que mantienen vivas sus familias.
Este episodio pone de manifiesto, una vez más, la delicada complejidad del caso Ayotzinapa. Un caso que, a casi una década de los trágicos sucesos, continúa exigiendo respuestas y acciones concretas por parte de las autoridades. La búsqueda de los 43 no se puede limitar a la localización de restos mortales, sino que debe abarcar todos los aspectos de la verdad, incluyendo la identificación y castigo de todos los responsables, el esclarecimiento de la cadena de mando y la garantía de no repetición.
La designación de Mauricio Pazarán como coordinador general de investigación de la Unidad Especial para el Caso Ayotzinapa abre una nueva etapa en la búsqueda de la verdad. Su experiencia en nuevas formas de investigación, sumado a la colaboración con la fiscalía, representa una oportunidad para fortalecer las indagatorias y acercarse a la verdad que las familias exigen. Sin embargo, la posible sustitución de Rosendo Gómez Piedra como titular de la unidad debe ser un proceso cuidadoso y consensuado con los padres y madres de los 43. La confianza en las autoridades es fundamental para avanzar en la resolución de este caso y para sanar las heridas que aún persisten en la sociedad mexicana.
La presidenta Sheinbaum ha reiterado el compromiso del gobierno con la búsqueda de los normalistas y con el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, las palabras deben traducirse en acciones concretas y resultados tangibles. La sociedad mexicana y la comunidad internacional están atentas al desarrollo de las investigaciones y exigen que se haga justicia en el caso Ayotzinapa. No se puede permitir que la impunidad prevalezca y que la verdad siga siendo esquiva. La memoria de los 43 normalistas y el dolor de sus familias merecen una respuesta clara y contundente por parte del Estado mexicano.
El camino hacia la verdad y la justicia en el caso Ayotzinapa es largo y complejo, pero no se puede abandonar la esperanza. La sociedad mexicana debe mantenerse vigilante y exigir que se agoten todas las líneas de investigación hasta encontrar la verdad y castigar a todos los responsables. Solo así se podrá honrar la memoria de los 43 normalistas y ofrecer un mínimo de consuelo a sus familias.
Fuente: El Heraldo de México