28 de mayo de 2025 a las 09:25
¿Fraude electoral?
México se encuentra a las puertas de un evento electoral sin precedentes: la elección popular de jueces en todos los niveles del sistema judicial. Este domingo 1 de junio, la ciudadanía deberá elegir desde magistrados de la Suprema Corte hasta jueces de distrito, una situación que genera una mezcla de expectativas, escepticismo y preocupación tanto dentro como fuera del país. El desconocimiento generalizado de los candidatos y las dudas sobre la transparencia del proceso electoral son los principales ingredientes de este complejo escenario.
La "campaña", si es que puede llamársele así, ha estado marcada por la opacidad y la falta de información clara para el electorado. ¿Quiénes son estos candidatos? ¿Cuál es su trayectoria? ¿Cuáles son sus propuestas? Estas preguntas, fundamentales para una decisión informada, parecen no tener respuestas fáciles de encontrar para la mayoría de los mexicanos. Esta falta de transparencia alimenta la desconfianza y las sospechas, sobre todo ante los señalamientos de resultados predeterminados para favorecer a candidatos cercanos al partido gobernante, Morena. Algunos de estos candidatos, incluso, arrastran controversias éticas y políticas que deberían ser motivo de un análisis profundo por parte de la ciudadanía.
Mientras algunos partidarios de Morena defienden esta elección como un "experimento democrático único", las voces críticas la perciben como un paso más en la estrategia de sometimiento del Poder Judicial al Ejecutivo. Recordemos las constantes quejas del expresidente López Obrador sobre la supuesta oposición política de la Suprema Corte a sus proyectos, especialmente en materia económica. Esta narrativa, que presenta al Poder Judicial como un obstáculo para la transformación del país, ha calado en un sector de la población, pero también ha generado inquietud sobre la independencia de la justicia.
La sombra de la Cuarta Transformación se cierne sobre este proceso electoral. La percepción de un ataque sistemático a las instituciones independientes, como el INE y el INAI, alimenta la desconfianza en la imparcialidad de esta elección. La cercanía de algunos candidatos con el gobierno y los cuestionamientos sobre su credibilidad generan incertidumbre sobre el futuro de la justicia en México. Esta incertidumbre no solo afecta la percepción interna, sino también la confianza de inversionistas extranjeros y organismos internacionales, quienes observan con atención el desarrollo de los acontecimientos.
Pero, ¿resolverá esta elección los problemas que supuestamente busca solucionar? La vulnerabilidad de los jueces a presiones políticas, la influencia de grupos de poder, especialmente en regiones con alta presencia del crimen organizado, son problemas que no desaparecerán con una simple votación. El reto es enorme y la falta de entusiasmo ciudadano, reflejada en la previsible baja participación en las urnas, no augura un panorama alentador. La elección de jueces se convierte así en un reflejo de la compleja realidad política mexicana, donde la democracia se debate entre la promesa de transformación y el riesgo del autoritarismo.
Fuente: El Heraldo de México