28 de mayo de 2025 a las 22:00
Escándalo: Jueza filtra fotos íntimas de Maradona
La sombra de la duda se cierne sobre el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Lo que prometía ser un proceso de búsqueda de la verdad y justicia, se ha visto empañado por un escándalo que tiene como protagonista a la jueza Julieta Makintach. Mientras el mundo esperaba con ansias el desarrollo de las audiencias, la magistrada, al parecer, estaba más preocupada por su imagen y su participación en un documental que por la imparcialidad del proceso. Las imágenes difundidas, donde se la ve interactuando con el equipo de filmación, e incluso pidiendo instrucciones para salir a cuadro, han generado una ola de indignación que recorre el país y traspasa fronteras. ¿Cómo es posible que en un caso de tanta relevancia, la jueza a cargo priorice su protagonismo por encima de la justicia?
La gravedad de la situación radica en la desobediencia flagrante a la orden del Tribunal que prohibía expresamente el registro del proceso. Makintach, no solo ignoró esta directiva, sino que facilitó el acceso al equipo de producción, permitiendo que se filmara cada detalle de la indagatoria. Este acto pone en tela de juicio la validez del proceso y amenaza con anular todo el trabajo realizado hasta el momento. Las 19 audiencias y los testimonios de 44 personas podrían quedar en nada, dejando a la familia de Maradona y a la sociedad en general sin respuestas.
El dolor y la decepción son palpables en las palabras de Verónica Ojeda, expareja del astro argentino. Su aparición en el tráiler del documental, sin su consentimiento, es una muestra más de la falta de respeto y la frivolidad con la que se ha manejado este caso. La búsqueda de justicia se ha convertido en un espectáculo mediático, donde la jueza parece más interesada en su propia imagen que en la verdad.
La trayectoria de Julieta Makintach, con 27 años de experiencia en el Poder Judicial y su rol como profesora de Derecho Penal, hacen aún más incomprensible su comportamiento. Su presencia activa en redes sociales, donde suele compartir fotos que destacan su apariencia, contrasta con la seriedad que exige su cargo. La posible conexión de su hermano con la productora encargada de la filmación, agrega otra capa de complejidad al escándalo y plantea interrogantes sobre la existencia de conflictos de intereses.
Este caso no solo afecta la imagen del Poder Judicial, sino que también profundiza la herida de una nación que aún llora la pérdida de su ídolo. La justicia para Maradona se ha convertido en un laberinto de irregularidades, donde la búsqueda de la verdad parece estar cada vez más lejos. La sociedad exige respuestas y espera que se tomen las medidas necesarias para garantizar la transparencia y la imparcialidad del proceso. ¿Se hará justicia finalmente para Diego Armando Maradona? El futuro del juicio, y la credibilidad del sistema judicial argentino, penden de un hilo.
Fuente: El Heraldo de México